El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido no modificar los tipos de interés en la última reunión que ha mantenido este jueves, de tal manera que la tasa de depósito se mantiene al 2,5%. También quedan inamovibles la tasa de las operaciones de refinanciación en el 2,65% y la de la facilidad marginal de préstamo en el 2,90%. La autoridad monetaria europea ha tomado esta decisión pese a mostrar su "preocupación por la evolución de la inflación y sus previsiones al alza en el corto plazo".
La entidad europea ha optado por pausar la tasa de referencia después de la subida acometida en septiembre y la anterior del mes de junio, en un contexto marcado por el repunte de la inflación al 3,8% en septiembre, niveles no vistos en los últimos tres años.
El Banco Central Europeo ha seguido la línea mostrada este miércoles con la Reserva Federal estadounidense que, también, tras la subida de los tipos el pasado mes de septiembre, en su reunión de esta semana ha decidido pausar las subidas y mantener las tasas estables.
Así, ambas autoridades monetarias, a pesar de la decisión de no endurecer la política monetaria, han expresado su inquietud por los riesgos al alza para los precios. En el caso de Europa, los temores se centran en el repunte de la inflación energética, en un contexto marcado por el elevado precio del petróleo Brent que cotiza por encima de los 100 dólares, y su impacto negativo sobre la evolución de la economía.
No obstante, la institución que preside la francesa Christine Lagarde, que este jueves ha comunicado que dejará su cargo en 2027, indica que los efectos de esta perturbación energética "aún no se han materializado plenamente" y que la inflación subyacente se ha mantenido "estable" por el momento, al tiempo que los salarios no han mostrado una respuesta sustantiva.
El coste energético frenará el crecimiento
"El mayor alcance y duración de la perturbación energética, así como las implicaciones para los efectos indirectos y de segunda ronda, probablemente impulsarán la inflación y frenarán el crecimiento. Las condiciones de financiación se han endurecido desde la última reunión del Consejo de Gobierno, lo que probablemente afectará a la inflación y al crecimiento", ha advertido la institución en un comunicado recogido por Europa Press.
En esta línea, ha vuelto a dejar claro que mantiene su compromiso con definir la política monetaria de tal manera que se asegure una estabilización de la inflación en su objetivo del 2% a medio plazo.
El instituto emisor ha asegurado continuar en una buena posición para navegar la incertidumbre causada por el conflicto en Oriente Próximo y ha destacado que el rumbo de los tipos en futuras decisiones estará marcado por los datos disponibles.
Previamente a publicar la decisión sobre el precio del dinero, la presidenta de la institución, Christine Lagarde, ha anunciado que dejará el BCE el 7 de febrero de 2027, una salida anticipada sobre la que ya existían muchos rumores y que supondrá una importante remodelación de la cúpula de la entidad.