El precio del barril de petróleo podría superar los 100 euros tras el ataque a Irán, el tercer productor mundial, que acapara el 10% de las reservas de crudo. El país más perjudicado será China, al que destina el 10% de las exportaciones, aunque la repercusión impactará en todos los mercados.
Irán mantiene una producción de crudo cercana a los 3,3 millones de barriles diarios, siendo el motor económico de la República Islámica. De ellos, entre el 80% y el 90% se exporta a China. Aunque los países europeos no importan directamente petróleo iraní, el impacto indirecto puede ser relevante, ya que Irán es el tercer mayor productor en volumen de crudo dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Pese a las sanciones impuestas, la industria petrolera iraní se ha consolidado en los últimos años como un referente en la producción de crudo, con un 4,5% aproximadamente del bombeo global.
Tras el ataque a Irán, expertos coinciden en que el precio del oro negro podría alcanzar los 100 dólares el barril, lo que supondría un incremento de más del 37% respecto al precio de cierre del viernes, de 72,48 dólares el barril de Brent, el crudo de referencia en Europa. "Si se viera afectada la capacidad de producción de Irán, esto reduciría la oferta del mercado, lo que dispararía el precio del crudo hasta los 100 dólares", según explica Raymond Torres, director de Coyuntura de Funcas, en declaraciones recogidas por Efe.
El precio del petróleo también podría subir ante la posibilidad del bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán como respuesta al ataque, por donde pasa el 20% de la producción mundial de petróleo, tal y como añade el analista de XTB Manuel Pinto. A este respecto, el embajador de Irán en España, Reza Zabib, ha señalado, en declaraciones a Efe, que todas las opciones están sobre la mesa, aunque ha destacado que Irán siempre ha velado por la navegación pacífica en el estrecho, incluido el tránsito de energía. A ello se suma la posición estratégica de Irán, cerca de otros grandes países productores de hidrocarburos en Oriente Medio, donde se concentran casi la mitad de las reservas mundiales. Raymond Torres añade que Irán dispone de capacidad militar para afectar a objetivos en la región, lo que podría desestabilizar aún más los mercados.
En caso de que el precio del petróleo repuntara hasta los 100 dólares no sería la primera vez que alcanzara ese umbral. Ya ocurrió en otros momentos de tensiones geopolíticas, como en 2022 con la invasión de Ucrania por parte de Rusia, así como entre 2011 y 2014 y en 2008, por conflictos en Oriente Medio. El precio máximo del barril de Brent se situó en los 146,08 dólares el 3 de julio de 2008.
Petróleo y economía
La subida del precio del petróleo podría impulsar el repunte de la inflación y, por tanto, abrir la posibilidad de que los bancos centrales revisen su política monetaria, optando por subir tipos en lugar de mantenerlos o bajarlos. En caso de que el conflicto se prolongue, el profesor de Economía de IE University Juan Carlos Martínez Lázaro, advierte de que ese incremento del precio del petróleo se podría notar en el precio de la gasolina o el transporte con unos costes logísticos más elevados. "El riesgo es que esos llamados efectos de segunda ronda sean más permanentes en el tiempo aunque el precio del crudo baje a posteriori", explica. En la misma línea, desde IG apuntan que un crudo caro haría subir el coste del transporte, la energía industrial, la calefacción o la producción de plásticos.
Los analistas señalan que la sesión bursátil del lunes será clave para conocer la reacción de los mercados a las nuevas tensiones geopolíticas, un escenario que suele disparar el precio del oro, valor refugio en tiempos de incertidumbre.
Sin embargo, el bitcóin, la criptomoneda más conocida del mercado, ha caído un 3% tras conocerse el ataque hasta el nivel de los 63.000 dólares.
Las grandes aerolíneas han anunciado la suspensión de los vuelos desde aeropuertos de la región del Golfo Pérsico. La mayoría de los países han cerrado su espacio aéreo. Qatar ha sido de los primeros en anunciar el cierre de su espacio y, en consecuencia, las operativas desde el aeropuerto de Doha, el gran hub aéreo de la región, donde hacen escala los aviones que desde Asia se dirigen a Europa. Esto podría afectar a los viajeros que planean asistir al Mobile Word Congress que empieza este lunes en Barcelona.
