Barcelona es el mercado donde la competencia por la vivienda es más intensa. Los anuncios de alquiler publicados en la capital catalana reciben una media de 92 familias interesadas por cada vivienda, una cifra que se sitúa muy por encima del resto de grandes ciudades españolas. Además, según recoge Idealista, el incremento de la competencia en los últimos doce meses ha sido del 42%, el más elevado entre las grandes ciudades. Estos datos indican que la presión sobre el mercado de alquiler en Barcelona no solo es la más alta, sino que además se está intensificando a un ritmo superior al de otras ciudades.

La presión también es intensa en otras ciudades catalanas. Girona se encuentra entre las capitales de provincia donde el volumen de familias interesadas ha crecido más de un 50%, concretamente un 128%. Tarragona registra un incremento del 111% y se sitúa entre las ciudades con más contactos por anuncio de todo el Estado, con 125 familias interesadas por cada vivienda. Lleida también supera el umbral del 50%, con un crecimiento del 62%, y se sitúa entre las capitales con más competencia, con 105 contactos por anuncio.

Estas cifras muestran que el fenómeno de la competencia por el alquiler no se limita a Barcelona, sino que afecta a buena parte del territorio catalán. Las ciudades medianas y pequeñas, que tradicionalmente habían tenido un mercado de alquiler menos tensionado, están experimentando un aumento notable de la presión, lo que dificulta el acceso a la vivienda para muchas familias. El volumen de familias que se posicionan por cada anuncio ha crecido durante los últimos doce meses en la mayoría de capitales españolas. Entre las grandes ciudades, el mayor incremento en esta competencia se ha dado en Alicante (37%), San Sebastián (32%), Valencia (20%), Málaga (15%) y Bilbao (7%). En Sevilla la competencia ha crecido un 6% y en Palma un 1%, mientras que en Madrid se ha reducido un 1%. En diez capitales de provincia el volumen de familias interesadas ha crecido más de un 50%.

Se trata de Ceuta (186%), Huesca (97%), Logroño (76%), Segovia (71%), Huelva (70%), Jaén (60%), Soria (56%), Badajoz (53%), Vitoria (53%) y A Coruña (52%). Por el contrario, además de Madrid, la competencia se ha reducido también en Melilla (-4%). Esta dispersión geográfica indica que el aumento de la competencia por el alquiler es un fenómeno generalizado, que afecta tanto a grandes ciudades como a capitales de provincia de tamaño mediano. Las únicas excepciones son Madrid y Melilla, donde la presión se ha moderado ligeramente. Álava lidera el ranking por provincias de competencia por el alquiler, con 125 familias.

Le siguen Navarra (113), Guadalajara (98) y Zaragoza (87). En el lado opuesto se sitúan Cáceres (12), Salamanca (13) y Ourense (19). Estos datos confirman que la competencia por el alquiler es especialmente intensa en determinadas provincias, mientras que en otras la presión es mucho menor. Las diferencias responden a factores como la disponibilidad de vivienda, la demanda turística, la ubicación geográfica y las características del mercado laboral de cada territorio. "Los datos del tercer trimestre confirman que la presión sobre el alquiler no para de crecer", afirma Francisco Iñareta. En este sentido, el portavoz de Idealista insiste en que "en los mercados donde se han aplicado los topes de precios, el problema, lejos de corregirse, se ha agravado".