El Baix Llobregat se ha consolidado como uno de los grandes motores residenciales de la provincia de Barcelona. Esta es la conclusión principal del informe presentado por Joana Crespo, directora del Centre d'Estudis i Investigació de les API de Catalunya, durante el encuentro territorial que el Col·legi d'Agents de la Propietat Immobiliària (COAPI) de Barcelona y la Associació d'Agents Immobiliaris de Catalunya (AIC) han organizado en Castelldefels. La jornada ha reunido a profesionales del sector, representantes municipales y expertos con el objetivo de analizar un mercado que crece con fuerza, pero que a la vez afronta una presión creciente sobre los precios y un contexto regulatorio que sigue generando incertidumbre entre los operadores. El informe dibuja una comarca con una actividad constructora intensa, una demanda sólida y unos precios que, a pesar de mantenerse en la media provincial, muestran una tendencia al alza especialmente acusada en el segmento del alquiler.
Los datos de producción de vivienda confirman el dinamismo de la comarca. Durante el 2025 se iniciaron 2.850 viviendas en el Baix Llobregat, una cifra que representa un 11,6% más que el año anterior. Este volumen equivale al 27% de las 10.553 viviendas iniciadas en la provincia de Barcelona y al 18,3% de todas las que se empezaron en Catalunya. El contraste con el conjunto de la provincia es notable, ya que mientras el Baix Llobregat crecía, la demarcación de Barcelona registraba un descenso del 3,4% en el número de viviendas iniciadas. Esta divergencia indica que la comarca no solo mantiene el ritmo, sino que gana peso relativo dentro del conjunto de la provincia.
La fortaleza del sector también se refleja en las viviendas terminadas. El Baix Llobregat completó 2.951 viviendas, un 56,1% más que el año anterior, y concentró el 23,5% de toda la producción finalizada en la demarcación de Barcelona. Este incremento tan elevado en el número de viviendas finalizadas responde, en buena parte, a proyectos que se habían iniciado en ejercicios anteriores y que ahora llegan a su conclusión. Entre los municipios que han impulsado esta nueva oferta residencial destacan Viladecans, Esplugues de Llobregat, el Prat, Gavà y Sant Boi. Estas localidades concentran buena parte de las promociones que se han desarrollado en los últimos meses y que contribuyen a ampliar el parque de vivienda disponible en la comarca.
El mercado de compraventa
El mercado de compraventa confirma el peso creciente del territorio. El Baix Llobregat registró 10.104 operaciones en 2025, de las cuales 7.982 correspondieron a viviendas de segunda mano y 2.122 a obra nueva. La comarca concentró así el 14% de las 71.977 compraventas formalizadas en toda la provincia de Barcelona, lo que equivale a aproximadamente una de cada siete operaciones. La distribución entre segunda mano y obra nueva indica que el mercado de la comarca está dominado por la compraventa de viviendas usadas, que representan cerca del 79% del total. La obra nueva, a pesar de tener un peso menor, ha ganado protagonismo gracias a las promociones que se han ido completando en los últimos meses.
El precio medio se situó en 3.174,17 euros por metro cuadrado, prácticamente al mismo nivel que la media provincial, que es de 3.201,28 euros. Esta proximidad entre las dos cifras indica que el Baix Llobregat no es, en términos globales, una comarca especialmente más cara o más barata que el conjunto de la provincia, pero esconde diferencias internas muy significativas. Castelldefels lidera los precios comarcales con 4.718,69 euros por metro cuadrado, seguida de Sant Just Desvern, con 4.590,65 euros, y Esplugues de Llobregat, con 4.381,92 euros. Estos municipios se sitúan claramente por encima de la media comarcal y provincial, lo que refleja su condición de zonas residenciales consolidadas y con una demanda especialmente elevada.
La presión es todavía más visible en el mercado de alquiler. La renta media contractual en el Baix Llobregat alcanzó los 959,89 euros mensuales, un 11,5% por encima de los 860,67 euros del conjunto de Catalunya. Esta diferencia indica que el coste del alquiler en la comarca es notablemente superior al de la media catalana. En solo un año, el alquiler se ha encarecido un 6,2% en la comarca, más del triple que el incremento del 2% registrado a escala catalana. Esta evolución tan dispar pone de manifiesto que la presión sobre el mercado de alquiler en el Baix Llobregat es especialmente intensa y que los inquilinos de la comarca han tenido que asumir incrementos de renta muy superiores a los del conjunto del país.
Con 8.634 contratos formalizados, el Baix Llobregat es la tercera comarca de la provincia de Barcelona con más actividad de alquiler, solo por detrás del Barcelonès y el Vallès Occidental. Este volumen de contratos confirma que la comarca es un destino destacado para los inquilinos que buscan alojamiento fuera de la ciudad de Barcelona, pero con acceso relativamente fácil al área metropolitana. Seis municipios superan ya los 1.000 euros mensuales de media: Sant Just Desvern, Esplugues de Llobregat, Begues, Castelldefels, Sant Joan Despí y Gavà. Esta lista incluye localidades de perfil residencial alto como otras con una oferta más diversificada, lo que indica que la presión sobre los precios del alquiler afecta a buena parte de la comarca y no se limita a unas pocas zonas concretas.