Barcelona ha vivido una importante expansión de centros de estética en los últimos años, en particular de 'locales de belleza' y manicura. Establecimientos con nombres como 'Uñas y estética', 'Beautiful nails' o 'Más que uñas' han proliferado en todos los barrios de la ciudad y ya representan uno de cada cuatro centros de estética tipificados en el último censo de locales comerciales en planta baja del Ayuntamiento, de 2024.

En conjunto, el registro muestra que hay en funcionamiento 700 más que en 2014, un incremento de cerca de un 60% en menos de una década. El Gremio de Estética de Catalunya constata el interés creciente de la población por estos servicios "como un estilo de vida", y recomienda acudir siempre a locales "de confianza".

"Nails", "Salón de uñas" o 'Mis uñas" son tres ejemplos de nombres de locales que ofrecen servicios de manicura y pedicura, extraídos del censo de locales en planta baja con actividad económica de Barcelona. Carteles de este tipo son cada vez más habituales en las calles de la ciudad, y así lo corroboran los datos. Los centros que incluían el servicio de “uñas”, entonces eran un 10% de los cerca de 1.200 negocios de estética abiertos en la ciudad. Ocho años después, esta cifra se ha elevado hasta cerca de 1.900, sobre todo por la apertura de establecimientos con manicura/pedicura, que ahora son casi 400. 

El distrito que más ha notado la expansión de los centros de estética (de toda clase) es el Eixample. Hoy existe casi el doble de locales de estética que en 2016, y se ha pasado de 260 a 509 establecimientos. La cifra también duplica la segunda área de la ciudad con más oferta de este tipo, que es Sarrià-Sant Gervasi con 247 locales de uñas, unos ochenta más que en el 2016. Sant Martí, el tercer distrito en número, es el segundo en el que más ha crecido este negocio en los últimos años, pasando de 117 hasta más de 20.

De hecho, actualmente no existe ningún distrito de Barcelona con menos de un centenar de este tipo de locales, respectivamente: Por ejemplo, en Gràcia el censo recoge 165 activos; en Ciutat Vella; 145; y en Nou Barris, la zona con menos oferta, hay 106. En cualquier caso, la mancha de establecimientos de este sector se ha hecho más intensa casi en toda la ciudad entre el 2016 y el 2024. 

Esteticistas e “inversores”

Desde el Gremio de Estética de Catalunya, la presidenta Sílvia Giralt constata en declaraciones a ACN “el incremento” sostenido de los centros de estética en Barcelona y en Catalunya, incluyendo los citados negocios de uñas, pero también las clínicas y centros de tratamientos faciales, corporales, o cirugías. A su entender, esto se explica por una tendencia de la población a considerar el cuidado “del cuerpo y de la piel” como un nuevo “estilo de vida”, “por salud”.

Por lo que respecta al boom particular de los locales de uñas, lo inscribe en la misma dinámica social, pero también a que es un servicio económicamente "asequible a todo el mundo". Giralt hace una distinción entre locales abiertos por personas formadas y especializadas del sector de la estética, y, por otra parte, lo que llama “inversores”. "La diferencia es que cuando un inversor abre un negocio no sabe de la estética ni del sector, sólo sabe de números; el profesional de la estética, en cambio, se forma para poder crecer empresarialmente", distingue la portavoz de los profesionales del sector.

En este sentido, aunque al gremio no le constan denuncias por malas praxis (al menos por parte de los establecimientos agremiados), Eva Giralt recomienda a los usuarios de centros de estética que siempre elijan locales "de confianza", "certificados" y con "normativas vigentes". En el mismo sentido, da este consejo: "Que comparen precios, y si ven que hay servicios de muy bajo coste, algo significa".

Barcelona Comerç defiende el “mix comercial”

Sin querer “criminalizar a ningún sector”, desde la Fundació Barcelona Comerç apuntan que el único riesgo de este fenómeno es la “masificación” de un determinado tipo de negocio. “Los ejes comerciales surgieron con la idea de ofrecer continuidad comercial y diversidad de oferta, y si este mix se rompe su potencia se resiente”, avisa Pròsper Puig, presidente de la entidad.

Al respecto, lo único que exige la asociación que aglutina a los comerciantes de los principales ejes barceloneses es que la administración tenga “celeridad” en la regulación de los tipos de usos comerciales, y también que vele por que la actividad que se desarrolla en estos locales se corresponda con la licencia de actividad que tienen, y no se hagan “otras cosas”.

Regulación especial en Ciutat Vella

Hasta ahora, el Ayuntamiento solo ha intervenido para limitar el crecimiento de estos negocios en Ciutat Vella. Fue precisamente en 2024 (el último del cual el censo comercial ofrece datos), cuando el Consistorio acordó la suspensión de licencias para nuevas aperturas comerciales, entre otros, de salones de pedicura/manicura en todo el distrito de Ciutat Vella, por un año y prorrogable un año más.

La medida, según el ayuntamiento, se tomó de acuerdo con un proceso de revisión de la ordenanza municipal de actividades, con nuevos epígrafes diferenciados "para mejorar el control de estas actividades en la ciudad". Esta política concreta con los locales de uñas no se ha extendido, por ahora, al resto de distritos de la ciudad.