El Delta del Ebro se convierte en un laboratorio para explorar nuevas fórmulas de rentabilidad agrícola. ARRROS, el primer plan piloto comercial del proyecto RegenRice, impulsado por Nactiva —empresa social dedicada a la regeneración de la naturaleza— con la colaboración del centro tecnológico Eurecat, quiere demostrar que la transición hacia una agricultura regenerativa puede generar oportunidades económicas para los productores y, a la vez, contribuir a la recuperación ambiental del territorio.
El modelo plantea pagar a los agricultores entre un 50% y un 100% por encima del precio de referencia convencional del arroz, con el objetivo de compensar el esfuerzo asociado a la adopción de prácticas agrícolas más sostenibles. La iniciativa pretende diferenciar el producto no solo por la calidad y el origen, sino también por su impacto sobre la salud del suelo, el uso de los recursos hídricos y la reducción de la huella ambiental del cultivo.
El proyecto se dirige a un sector clave para la economía del Delta. El cultivo del arroz ocupa 21.500 hectáreas, más del 65% de la superficie de la zona, y genera una producción anual valorada en 64,7 millones de euros. De esta actividad dependen alrededor de 1.200 titulares agrícolas.
A pesar del peso económico y territorial, el sector afronta dificultades estructurales, como los márgenes de rentabilidad reducidos, el incremento de los costes de producción, la presión sobre los recursos hídricos y los problemas para garantizar el relevo generacional. A estos factores se añade el impacto ambiental del cultivo tradicional, especialmente las emisiones de metano derivadas de la inundación de los arrozales.
Retener valor económico en el territorio
Una de las principales apuestas de ARRROS es conseguir que una parte mayor del valor comercial del arroz revierta directamente en la economía local. El proyecto prevé que cerca del 65% del valor del producto se quede en el Delta del Ebro, mediante los pagos a los agricultores, el apoyo y la formación necesarios para avanzar hacia prácticas regenerativas, la transformación del cereal a través de entidades locales y la financiación de actuaciones de restauración del paisaje.
Para trasladar la propuesta al mercado, ARRROS ha puesto en marcha una primera experiencia comercial con arroz cultivado en Deltebre y procesado por el molino local Lo Nostre Arròs. El producto se comercializa en paquetes de un kilogramo que incorporan un código QR con información sobre el origen del cereal y su vinculación con RegenRice. A partir de los resultados, ARRROS aspira a establecer relaciones comerciales estables que permitan mejorar los ingresos de los agricultores y facilitar la extensión de las prácticas regenerativas.
Este proyecto ha sido uno de los protagonistas de la primera edición de Invest in Nature 2026, celebrado este viernes en el IESE Business School (imagen superior). Se trata de un encuentro organizado por Nactiva, con la colaboración de Naturgy, que ha reunido a empresas, inversores, emprendedores y representantes institucionales para abordar cómo movilizar capital privado hacia proyectos capaces de recuperar los ecosistemas y generar nuevas oportunidades de negocio.
