Los puertos de Barcelona y Shanghái han reforzado este lunes su alianza con la firma de un acuerdo de cooperación estratégica que consolida oficialmente la relación de "puertos hermanos" y abre nuevas vías de colaboración en ámbitos como la digitalización y la sostenibilidad.

El nuevo acuerdo prevé reforzar la cooperación en ámbitos como la digitalización y la seguridad de las operaciones portuarias, el desarrollo de puertos verdes y combustibles alternativos, la intermodalidad y el impulso de corredores marítimos sostenibles entre el Extremo Oriente y el Mediterráneo, ha señalado el Puerto en un comunicado.

La relación entre ambas autoridades portuarias se ha intensificado en los últimos años. A finales de julio del año pasado firmaron un acuerdo preliminar que propició posteriormente una visita técnica de una delegación de Shanghái. Aquella visita incluyó reuniones de trabajo centradas en el crecimiento de los intercambios comerciales y logísticos entre China y Europa, así como un recorrido por las instalaciones de la empresa automovilística Ebro-Chery en la Zona Franca de Barcelona.

Durante la jornada de este martes, la delegación china ha visitado también la terminal de vehículos de Autoterminal, dando continuidad a los trabajos para la puesta en marcha de este corredor marítimo y digital entre Barcelona y Shanghái. Precisamente, una de las compañías interesadas en que las relaciones entre ambas instituciones portuarias se refuercen y consoliden es la automovilística de propiedad estatal Chery.

El acuerdo ha sido suscrito por el presidente del Port de Barcelona, José Alberto Carbonell; el director general de la Shanghai Municipal Transportation Commission (SMTC), Xiao Hui, y el vicepresidente de Shanghai International Port Group (SIPG), Yang ZhiYong, en un acto celebrado en Barcelona y en el que ha estado presente el conseller de Unión Europea y Acción Exterior de la Generalitat, Jaume Duch.

La infraestructura portuaria de Shanghái es el puerto de contenedores más grande del mundo, trece veces superior que el de la capital catalana, y es uno de los pioneros en la implementación de procesos automatizados. Además, China se ha convertido en el principal socio comercial del Port de Barcelona, siendo el país de origen de prácticamente el 50% de las importaciones que recibe la capital catalana, predominando los dispositivos electrónicos, la maquinaria y los textiles. Además, un 10% de los productos que salen de Barcelona tienen como destino este país asiático.