Alemania regresó en 2025 a la senda del crecimiento tras dos años de recesión, aunque con un avance de la economía del 0,2%, lejos del repunte y a la espera de que en 2026 de sus frutos lo que en su momento el canciller alemán, Friedrich Merz, anunció como "otoño de las reformas".
La presidenta de la Oficina Federal de Estadística (Destatis), Ruth Brand, señaló que el ligero crecimiento de Alemania en 2025, tras cerrar 2023 y 2024 con una contracción del 0,9% y el 0,5%, respectivamente, se debió, sobre todo, al aumento del gasto en consumo de los hogares.
Éste creció en un 1,4%, aunque también aumentó el gasto público, con una subida del 1,5%, sostuvo el PIB. Por su parte, las exportaciones, lastradas por el aumento de los aranceles estadounidenses, la revalorización del euro y la mayor competencia de China, descendieron por tercera vez consecutiva, un 0,3%, al tiempo que las inversiones, tanto en equipamiento como en construcción, retrocedieron un 2,3 % y un 0,9 %, respectivamente.
Con todo, según explicó a EFE Jan-Christopher Scherer, experto del Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW) de Berlín, "la economía germana se estabilizó en general en 2025" y ahora el PIB teutón va camino de dejar atrás una fase de estancamiento para volver a alcanzar tasas de crecimiento positivas.
Un rayo de esperanza
La directora de la Cámara Alemana de Industria y Comercio (DIHK), Helena Melnikov, indicó en un comunicado que "a dos años de recesión, sigue en 2025 un pequeño crecimiento".
"Al menos hay un rayo de esperanza de que al fin tocamos fondo", agregó. Para Melnikov, las recientes cifras de la industria son un indicio de estabilización de la producción nacional, aunque en su opinión, todavía queda un largo camino por delante antes de que pueda verse un verdadero repunte.
"Al otoño de las pequeñas reformas debe seguir ahora un año de reformas reales, para que nuestras empresas puedan recuperar la competitividad perdida. Las empresas siguen viéndose frenadas por elevados costes, amplias obligaciones de reporte y procedimientos aún excesivamente largos", criticó.
Melnikov agregó que el crecimiento económico es el requisito previo para la prosperidad del país y para una financiación estable y sostenible de los sistemas de seguridad social. "Los políticos deben volver a poner el rumbo hacia el crecimiento. Esto incluye aliviar los elevados costes energéticos y los pagos de impuestos. Del mismo modo, las empresas necesitan una reducción radical de la burocracia excesiva y, de una vez por todas, más rapidez en los proyectos de infraestructura y los procedimientos de autorización", instó.
A su entender, estas medidas supondrían incentivos positivos para aumentar la inversión privada. "Esto es lo que necesita Alemania como centro económico en 2026", afirmó.
Crecimiento impulsado por el Gobierno
Para Scherer, el experto del DIW, de cara al año 2026, "los principales motores del crecimiento económico probablemente provendrán principalmente de los paquetes de estímulo económico del Gobierno federal".
"Medidas como el fondo especial para infraestructuras y protección climática, así como el aumento previsto del gasto en defensa, beneficiarán especialmente a las inversiones en construcción y al gasto público en consumo, pero también es probable que aumenten considerablemente las inversiones en equipamiento", agregó el experto del DIW.
Scherer aludía a las reformas constitucionales realizadas el pasado mes de marzo y que liberan al Gobierno alemán de límites en el gasto en Defensa y permitieron la creación de un fondo especial para infraestructuras y protección climática de 500.000 millones de euros en diez años.
El ministerio de Economía alemán, por su parte, consideró que con la creciente implementación de los estímulos fiscales, es probable que la evolución económica se estabilice aún más a principios de año y cobre impulso a lo largo de 2026.
No obstante, el empeoramiento de los indicadores de confianza en la economía y entre los consumidores a finales de año no apunta aún a una amplia reactivación económica, lo que subraya los riesgos e incertidumbres que son todavía elevados para las perspectivas de crecimiento a corto plazo, agregó en un comunicado.