Alemania, la mayor economía de Europa, ha rebajado a la mitad su previsión de crecimiento económico para este año por efecto de la guerra en Irán, pero se ve capaz de elevar en un 0,9% su recaudación fiscal respecto a la de 2025 y alcanzar así los 998.700 millones de euros.

Así lo ha detallado este jueves el ministro alemán de Finanzas, Lars Klingbeil, que ha explicado que ese incremento previsto del 0,9% no quiere decir que la recaudación no se vaya a ver mermada por los efectos económicos de la guerra en Irán, recoge EFE.

De hecho, para este año Alemania confiaba en rebasar el billón de euros. Sin embargo, esos 998.700 millones previstos ahora son un 1,75% menos (17.800 millones menos) que los 1016.500 que calculaba en octubre de 2025, antes de que comenzara la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y los ataques en represalia de Teherán en Oriente Medio.

 "Esta crisis nos cuesta dinero", dijo Klingbeil sobre los efectos económicos de una guerra "irresponsable" que también ha forzado a Alemania a rebajar su previsión de recaudación para 2027, en este caso un 1,9%, hasta los 1,03 billones.

"Desde hace casi dos meses vemos que la guerra con Irán, desencadenada por Donald Trump, esa guerra irresponsable, y la crisis de los precios de la energía resultante están frenando, por el momento, nuestro impulso económico positivo", abundó.

De hecho, el conflicto ha llevado a reducir a la mitad la previsión de crecimiento de Alemania para este año al 0,5%, pues inicialmente se esperaba una expansión del PIB del 1%.

Impuesto a beneficios extraordinarios por el combustible

"La estimación fiscal de hoy pone de manifiesto hasta qué punto la guerra con Irán nos perjudica económicamente", afirmó Klingbeil, que no quiso ofrecer detalles sobre los trabajos sobre una reforma fiscal de la coalición entre conservadores y socialdemócratas que dirige el canciller Friedrich Merz.

Sin embargo, sí mostró su preferencia por un impuesto a los beneficios extraordinarios de aquellas empresas que han incrementado sus beneficios como consecuencia del encarecimiento de los productos energéticos derivado de la guerra.

"Aquellos que se enriquecen precisamente en tiempos de crisis y los que están obteniendo beneficios deben contribuir ahora a sufragar las consecuencias y los costes de la crisis", comentó el ministro sobre una medida de la que dijo cada vez recibe más apoyo en Bruselas.

Alemania figura, junto a España, en el grupo de cinco países de la UE que pide un impuesto al beneficio extraordinario a las energéticas por la guerra en Irán.