Las 12 del mediodía es la hora a la que están convocados los agricultores de toda Catalunya delante de la delegación del Gobierno en Catalunya, en el cruce de la calle Mallorca con Roger de Llúria de Barcelona, para reanudar las protestas al máximo nivel. Con el lema "Pagesia o Foc", miles de tractores volverán a colapsar la capital catalana desde media mañana hasta el anochecer, llamados, en este caso, por Unió de Pagesos.
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A primera hora de esta mañana ya han empezado a salir tractores de algunos puntos de Catalunya para llegar a la concentración delante de la delegación del gobierno del Estado. La tractorada llegará a Barcelona desde siete rutas diferentes, con 20 puntos de encuentro y salida, y colapsarán la Diagonal de Barcelona, la avenida Meridiana y la Gran Via de les Corts Catalanes.
Los más madrugadores han sido los de las Terres de l'Ebre, convocados a las 5 de la mañana en Amposta y a las cinco y media en Camarles para iniciar la ruta hacia el norte por la AP7. En Lleida la salida está prevista a las seis y media. Estas dos rutas, que irán recogiendo a los agricultores de Tarragona y el Penedès por un lado y los de la Catalunya Central por el otro, se juntarán para entrar en Barcelona por la Diagonal. Los del norte, de las comarcas de Girona, Osona y el Vallès Oriental, llegarán por la Meridiana.
Es previsible el colapso de la ciudad ante los cortes de las principales vías de acceso, especialmente si, como sucedió en 2024, aparcan los tractores en estas grandes calles, o la Gran Via, por la imposibilidad de llegar a la Delegación del Gobierno con todos los vehículos. La movilización no termina allí, sino que después los agricultores irán a la sede de la Conselleria de Agricultura, en la Gran Via entre Rambla Catalunya y la calle Balmes, y después terminarán en la Plaça Sant Jaume, delante del Palau de la Generalitat. Está previsto que bajen por la Via Laietana, donde dejarán los tractores para llegar andando hasta Sant Jaume, de manera que no se podrá circular.
Las protestas de los agricultores tuvieron su punto álgido a principios de febrero de 2024, durante la llamada Revolta Pagesa, cuando estuvieron varios días en Barcelona. En aquella ocasión, la movilización no nació de las organizaciones agrarias, sino de nuevos movimientos que surgieron ante el malestar creciente de muchos agricultores, que veían cómo cada día era más difícil llegar a final de mes mientras la burocracia y las exigencias de todo tipo no paraban de subir.
Gracias a la persistencia, consiguieron arrancar algunos compromisos al Govern y también al Gobierno español. Por ejemplo, el Ministerio de Agricultura prometió defender ante la Unión Europea la simplificación de las normas agrarias y medioambientales de la Política Agraria Común (PAC), así como poner al día la directiva de prácticas comerciales desleales, con el objetivo de mejorar precios. También se comprometieron a reclamar a los países importadores las mismas exigencias en el uso de fitosanitarios.
Poco o nada de lo comprometido hace más de dos años y medio es una realidad. De hecho, las reivindicaciones de Unió de Pagesos para la protesta de este miércoles recogen las mismas medidas que en 2024 y que los gobiernos prometieron resolver, como el control de precios, la lucha contra la competencia "desleal" de países extracomunitarios y ayudas ante el incremento de precios de la energía y los fitosanitarios.
Las razones y reivindicaciones del campesinado
Unió de Pagesos ha resumido las reivindicaciones en ocho puntos: precios justos; ayudas directas "para compensar las crisis provocadas por guerras, inestabilidad global y el cambio climático"; medidas para paliar el aumento de costes de producción; un control de precios por las tierras de cultivo; acceso a agua de calidad y ser sector prioritario en tiempos de sequía; protección real de los espacios agrarios frente a macroproyectos; que se activen los planes de control poblacional de fauna y una nueva ley de caza, y que la UE active la perturbación de mercado del arroz a causa de la acumulación de malas campañas comerciales.
Yendo al detalle, reclaman al Govern que incluya en los presupuestos ayudas de entre 8.500 y 17.000 euros para las explotaciones agrarias profesionales pequeñas, pero que den trabajo a algún trabajador. En cuanto al Gobierno español, le piden medidas fiscales, como un gasóleo profesional agrario con la mínima tributación permitida y el IVA reducido para la producción agraria.
"Este año, las cosechas y las producciones se han caracterizado por una multitud de situaciones desfavorables, ya sean en el encarecimiento de los costes de producción derivado de los conflictos bélicos, de las alteraciones en la producción derivadas del cambio climático, así como las enfermedades en ganadería o los reiterados daños de la fauna salvaje", argumenta Unió de Pagesos. Y a esto "hay que sumarle los abusos e incumplimientos de la legislación de la cadena alimentaria y las importaciones de fuera de la Unión Europea sin cumplir las mismas exigencias. ¡Así no hay agricultura que aguante!", reivindica.
