El verano cada vez empieza antes y cada vez es más fácil que se repitan las sofocantes olas de calor. Y uno de los accesorios que más de moda se ha puesto son los ventiladores portátiles de pequeño tamaño. Un tipo de accesorio muy interesante que puede ayudarte a paliar el calor en cualquier lugar donde estés. Y hay una marca que probablemente ofrezca el mejor del mercado.
Se trata del Shark chillpill, un ventilador con un diseño nada convencional, potencia que sorprende y diferentes accesorios para diferentes circunstancias. Lo he estado probando durante los últimos días y creo que es un dispositivo que destaca especialmente por lo bien que se adapta al uso diario, ofreciendo una experiencia más completa de lo que su tamaño o formato podrían hacer pensar.
Shark chillpill, precio y dónde comprarlo
El ventilador Shark chillpill tiene un precio de salida de 129,99 euros incluyendo sus tres cabezales: ventilador de aire de mano, efecto refrescante directamente sobre la piel InstaChill y nebulización ultrafina. Puedes comprarlo en la mayoría de las tiendas de tecnología como en Amazon o en su tienda oficial y está disponible en varios colores.
Un diseño curioso pero que funciona
Son muchas las cosas que sorprenden del Shark chillpill, pero una de las más llamativas es su diseño. Está formado por dos cilindros conectados que giran el uno sobre el otro. En uno de ellos está colocado el ventilador y podemos cambiar los cabezales para las diferentes funciones y en el otro está la batería y los controles.
Y lo cierto es que es un diseño que funciona. Por un lado, nos permite sujetarlo con bastante seguridad y, por otro, permite situarlo sobre una mesa prácticamente en cualquier direccion jugando con el giro de un cilindro sobre otro. Un diseño que es bastante curioso pero que es útil.

Los cabezales del lado del ventilador se pueden intercambiar fácilmente mediante una pequeña rotación. El otro cilindro con la batería es más pesado e incluye una pequeña pantalla, una rueda con la que controlar la velocidad que además podemos pulsar para encender el dispositivo o activar algunas funciones. En el lado opuesto está el cable USB-C para cargarlo. También incluye un deslizador para evitar que el ventilador se encienda por accidente.
Todo el dispositivo es de plástico de bastante calidad y que parece muy bien ensamblado. Se nota robusto, pero no tenemos materiales más prémium como puede ser el aluminio.
Tres accesorios que ofrecen tres formas de refrescarte
Una de las cosas más sorprendentes del Shark chillpill son sus accesorios. Sinceramente pensaba que era algo poco útil y que solo iba a utilizar el ventilador, pero lo cierto es que los otros dos me han parecido casi más útiles que el ventilador normal. Esto es lo que hace cada uno de los cabezales del Shark chillpill:
Un ventilador portátil con una potencia sorprendente

El primer cabezal es el ventilador de alta velocidad y, por así decirlo, el modo estándar del Shark chillpill. Una vez colocado, ofrece hasta 10 niveles de velocidad capaces de generar un flujo de aire de hasta 7 m/s.
Lo que más me ha sorprendido es que el aire ya se nota desde el nivel 1, algo que no suele ocurrir en este tipo de ventiladores. A medida que aumentas la velocidad, la diferencia es muy evidente, hasta llegar a un nivel 10 que me ha parecido exageradamente potente. De hecho, ofrece mucha más fuerza que cualquier otro ventilador portátil que he probado hasta ahora.
El sistema de nebulización añade un extra de frescor

Otro de los cabezales incorpora un pequeño depósito de agua junto con un filtro que permite generar una nebulización ultrafina. El resultado es una ligera vaporización que aporta una sensación de frescor muy agradable cuando el calor aprieta.
Este cabezal mantiene los mismos 10 niveles de velocidad del ventilador, aunque hay que tener en cuenta que cuanto mayor sea la potencia seleccionada, antes se vaciará el depósito de agua. En mis pruebas, la autonomía de la nebulización ha rondado entre los 10 y los 15 minutos. Puede parecer algo escasa, aunque el depósito se rellena de forma rápida y sencilla, por lo que volver a utilizar esta función apenas lleva unos segundos.
InstaChill es el accesorio que más me ha sorprendido

Si tengo que quedarme con uno de los cabezales, probablemente sería InstaChill. Antes de probarlo no tenía demasiadas expectativas, pero ha terminado siendo una de las funciones que más me han convencido.
Se trata de una placa metálica que alcanza una temperatura bastante fría y que está pensada para colocar directamente sobre la piel, especialmente en zonas como la frente, los laterales de la cabeza, el cuello o las muñecas. Según la marca, es capaz de reducir la temperatura de la piel hasta en 9 grados. No he podido comprobar esa cifra, pero sí puedo decir que la sensación de frío es inmediata y muy agradable.
Después de llegar acalorado a cualquier sitio, basta con apoyarla unos minutos sobre estas zonas para notar cómo el cuerpo se va templando rápidamente. Es una función sencilla, pero me ha parecido especialmente útil para aliviar la sensación de calor en muy poco tiempo.
Nivel de ruido: ¿es silencioso de verdad?
Estamos ante un ventilador con una potencia nada corriente para su tamaño reducido y el nivel de ruido es uno de los apartados importantes de este tipo de accesorios. Lo cierto es que en los niveles inferiores, el ruido es bastante comedido. Se escucha, pero no es algo que moleste.
Sin embargo, a partir del nivel 3 o 4, el ruido es algo bastante notable. En el nivel 10 literalmente parece que va a despegar, aunque es algo equivalente al caudal de aire que te llega. Por lo que se le puede catalogar como silencioso en los niveles bajos de potencia, pero no en los más potentes.
Autonomía dependiendo del modo de uso
Al ser un ventilador con 10 velocidades diferentes, la autonomía depende mucho de la velocidad escogida. Aun así, creo que está muy por encima de la media de este tipo de ventiladores de mano.
En los niveles más bajos, el ventilador supera las 10 horas de uso. Sin embargo, si utilizas el nivel más potente dificilmente llegarás a las 2 horas. Esto utilizando el accesorio para el ventilador normal.

Si usamos el vaporizador, teniendo en cuenta que a los 15 minutos nos quedaremos sin agua si no recargamos, la autonomía se reduce casi a la mitad. Es decir, alcanzaremos unas 5 horas de uso en el nivel más bajo y poco más de una hora al nivel máximo.
Con la placa de frío InstaChill la autonomía se reduce considerablemente, ya que solo tiene dos niveles y los dos utilizan bastante potencia. Al máximo, la batería dura aproximadamente una hora. Aunque esto es entendible porque este accesorio es para utilizar en momentos más puntuales.
Conclusiones y opinión del Shark chillpill
El Shark chillpill es un dispositivo pensado para refrescarse muy interesante que ofrece muchas cosas que van más allá de un ventilador tradicional. Por eso tiene poca competencia, ya que no hay ningún otro dispositivo con características similares. Hay otros ventiladores de mano, incluso con función de vaporización, pero no ofrecen ni la potencia ni la autonomía del Shark chillpill.
Eso sí, aunque no tiene competencia a nivel de potencia y funciones, hay que tener en cuenta que su precio es bastante elevado si lo comparamos con otras alternativas. El Shark chillpill no tiene un precio económico, aunque no tenga rival. Además, creo que podría mejorar añadiendo más funciones, por ejemplo, aprovechar su tamaño para incluir una batería algo más grande que también se pudiera utilizar para cargar tu móvil, por ejemplo.
+ Pros
- Mucha duración de batería
- Potencia que sorprende
- Tres formas de usarlo bastante útiles
- Contras
- El vaporizador dura poco
- La batería podría aprovecharse para cargar otros dispositivos
- Precio elevado si lo comparamos con la competencia
Si buscas un dispositivo portátil con el que refrescarte rápidamente, pocas opciones encontrarás tan completas como el Shark chillpill. Después de probarlo, me parece uno de los mejores ventiladores portátiles que puedes comprar actualmente. Al menos, de todos los que he probado, no he encontrado ninguno que ofrezca una experiencia tan completa.
Eso sí, no es un producto barato y su precio es, probablemente, su mayor inconveniente. Si estás dispuesto a hacer esa inversión, a cambio obtienes un dispositivo muy versátil, potente y capaz de marcar la diferencia durante los días de más calor.
