La sonda espacial Hera, de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha alcanzado un hito clave en su travesía interplanetaria tras aproximarse a la escena de una colisión de asteroides catalogada como histórica. A una distancia de 197 millones de kilómetros de la Tierra, la cámara principal de la nave ha logrado resolver por primera vez las imágenes de los asteroides Didymos y Dimorphos como dos objetos astronómicos independientes, superando la fase previa en la que ambos cuerpos aparecían fusionados en un único punto de luz.
Este progreso ha sido posible gracias a una compleja secuencia de maniobras de deceleración ejecutadas a medida que la nave se aproximaba a su objetivo. Hera activó sus propulsores en dos ocasiones espaciadas por una semana de intervalo, reduciendo su velocidad relativa a tan solo 20 metros por segundo para garantizar una inserción orbital precisa y un acercamiento controlado.
Dimensiones reales, el impacto de DART y el mapa de ruta científico
A pesar de su apariencia inicial en las imágenes, los dos asteroides poseen dimensiones considerables. Didymos, el cuerpo principal, cuenta con 780 metros de diámetro, una escala comparable a la del rascacielos Burj Khalifa de Dubái, mientras que la pequeña luna Dimorphos alcanza los 151 metros de diámetro, un volumen similar al de la Gran Pirámide de Guiza. Dimorphos orbita alrededor de Didymos a una distancia media de 1,15 kilómetros y a una velocidad moderada de 18 centímetros por segundo.
Tal como ha destacado Ian Carnelli, director de la misión, es la primera vez que la ESA observa a través de los instrumentos de Hera el sistema binario para cuyo estudio fue diseñada. Las previsiones de la agencia espacial fijan el próximo 25 de noviembre como la fecha señalada para la publicación de las primeras fotografías detalladas de alta resolución de la superficie de Dimorphos. La misión busca evaluar en profundidad las consecuencias del impacto cinético perpetrado el 26 de septiembre de 2022 por la sonda DART de la NASA, que colisionó contra Dimorphos a 6,1 kilómetros por segundo. Aquella colisión experimental expulsó escombros a más de 10.000 kilómetros de distancia y redujo el periodo orbital de la luna en unos 33 minutos, demostrando la viabilidad de la deflexión de asteroides como estrategia de defensa planetaria.
Aún se desconoce si la colisión de DART generó un gran cráter o si modificó la estructura global de Dimorphos. Para esclarecerlo, Hera medirá la masa, composición y estructura interna del asteroide, desplegando además dos pequeños satélites de tipo CubeSat que operarán a muy corta distancia. El seguimiento en tiempo real de la trayectoria de la nave está disponible para la comunidad científica y el público a través de la plataforma interactiva Hera Space Companion. La capacidad de Hera para diferenciar a Didymos y Dimorphos marca el inicio de una fase crucial en la investigación sobre defensa planetaria, permitiendo cuantificar con precisión los efectos reales del primer ensayo de deflexión de un asteroide realizado por la humanidad.
