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Un conjunto de pruebas de rendimiento publicadas por el laboratorio técnico Homolab ha puesto al descubierto una degradación notable en las velocidades de escritura continuada en las variantes de 1 TB y 2 TB de capacidad de los iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max. Las mediciones confirman que, una vez agotado el buffer de la memoria caché, la tasa de transferencia cae drásticamente hasta alcanzar mínimos de 1,1 MB/s.

Esta limitación no afecta a la fluidez general del sistema operativo ni al rendimiento del procesador A20 Pro, sino de forma exclusiva a la escritura de archivos de gran tamaño en la memoria interna, reproduciendo un escenario similar al registrado en su momento con las unidades SSD de entrada de los MacBook Air M2.

Transición de memoria TLC a QLC: Densidad frente a rendimiento

El motivo de esta diferencia en la tasa de transferencia entre modelos radica en el cambio de arquitectura del componente. Mientras que Apple empleaba memorias de celda de triple nivel (TLC, tres bits por celda) en todas las capacidades de la serie iPhone 17 Pro, las variantes de 1 TB y 2 TB del iPhone 18 Pro han dado el salto a chips de celda de cuádruple nivel (QLC, cuatro bits por celda):

  • Ventaja comercial: La tecnología QLC permite aumentar sustancialmente la densidad de almacenamiento por chip, reduciendo el coste de fabricación por gigabyte en las unidades de alta capacidad.

  • Inconveniente técnico: Las celdas QLC requieren operaciones de lectura y escritura más complejas, lo que reduce su velocidad nativa de transferencia.

Para camuflar esta limitación técnica, el controlador del almacenamiento configura una porción de la memoria como caché pSLC (pseudo Single-Level Cell) que actúa como un receptor ultrarrápido. Sin embargo, en unidades con el 60% del espacio ocupado, el margen de caché de escritura se reduce de 250 GB a apenas 58 GB. Al transferir un volumen de datos superior a esa cifra, la memoria saturada se ve obligada a escribir directamente en modo QLC, provocando el desplome en las tasas de transferencia.

iPhone 18 Pro

Impacto real en creadores de contenido y flujos ProRes

Esta penalización en la velocidad de escritura afectará de manera directa a los usuarios que utilicen el terminal para la grabación y transferencia de vídeo profesional:

  • Grabación en formato ProRes 4K: La captura de vídeo a alta tasa de bits puede interrumpirse o presentar saltos de fotogramas si se graba de forma ininterrumpida directamente en el almacenamiento interno cuando este sobrepasa la mitad de su capacidad.

  • Transferencias masivas por cable: El traspaso de archivos pesados desde un ordenador o unidad externa hacia la memoria del iPhone mostrará tiempos de espera exponencialmente superiores en comparación con los modelos de 256 GB y 512 GB (que mantienen módulos TLC).

El uso de memorias QLC en las versiones de 1 TB y 2 TB del iPhone 18 Pro prioriza la eficiencia de costes de fabricación sobre el rendimiento sostenido, afectando principalmente a profesionales del vídeo y usuarios que manejan de forma habitual grandes volúmenes de datos localmente.