Los auriculares inalámbricos han sido un auténtico éxito en el mercado. Desde que Apple lanzara sus AirPods allá por el 2016, el mercado se ha expandido con opciones de todos los tipos y precios. Casi todas las grandes marcas de telefonía tienen sus propios auriculares inalámbricos y es un mercado que ofrece muchas ganancias. Sin embargo, por motivos que casi no logro comprender, los auriculares con cable se están volviendo a poner de moda. Y no, no se trata únicamente de nostalgia.
Cada vez más usuarios están recuperando los auriculares con cable por una mezcla de razones prácticas, económicas y estéticas. Muchos destacan que ofrecen una excelente calidad de sonido por muy poco dinero, no necesitan batería y funcionan de forma instantánea nada más conectarlos.
También existe un componente generacional. La Generación Z ha convertido los auriculares con cable en un accesorio de moda. Igual que han regresado las cámaras compactas, los reproductores de música como el iPod o incluso algunos teléfonos clásicos, los característicos cables blancos vuelven a formar parte de una estética que recuerda a los años 2000.
Los auriculares con cable vuelven a estar de moda y son especialmente asequibles
Esta tendencia va mucho más allá de la imagen. Los auriculares con cable ofrecen ventajas que los modelos inalámbricos simplemente no pueden igualar. No hay que preocuparse por la batería, no existe riesgo de quedarse sin música en mitad de un viaje y tampoco dependen de una conexión Bluetooth que pueda fallar o desconectarse. Simplemente los conectas y funcionan.
A esto hay que añadir otro factor importante: la relación calidad-precio. Por menos de lo que cuestan la mayoría de los auriculares inalámbricos, puedes conseguir unos auriculares con cable que ofrecen una calidad de sonido sorprendentemente buena. Además, como no dependen de una batería, suelen tener una vida útil mucho más larga.
La baja latencia es otra de sus ventajas. El sonido llega de forma instantánea, algo especialmente útil para videojuegos, videollamadas o edición de vídeo. Puede parecer un detalle menor, pero es una de las razones por las que muchos profesionales siguen apostando por auriculares con cable.
Y aquí es donde los EarPods de Apple vuelven a cobrar sentido. Los actuales modelos con USB-C mantienen el diseño que millones de personas reconocen al instante, cuentan con micrófono integrado para llamadas y funcionan perfectamente con cualquier iPhone o Android con puerto USB-C.
Además, lo más llamativo es su precio. Mientras los auriculares inalámbricos han ido encareciéndose año tras año, los EarPods con USB-C siguen costando unos 19 euros. Un precio realmente bueno para quien busca productos sencillos, fiables y asequibles. Creo que estoy empezando a entender por qué cada vez más personas están volviendo al cable.
Durante años pensamos que el futuro consistía en eliminar los cables. Ahora estamos descubriendo que, en algunos casos, nunca fueron realmente el problema. Si eres de los que piensa así, no eres el único. Sabemos que se están vendiendo francamente bien en tiendas como Amazon o MediaMarkt.
Este artículo te ayuda a descubrir productos y tomar mejores decisiones de compra. Algunos enlaces son de afiliados, por lo que El Nacional puede recibir una pequeña comisión sin afectar al precio final ni a nuestras recomendaciones.

