A pesar de debutar como una apuesta de computación espacial rupturista, el visor Apple Vision Pro no ha alcanzado las cotas de adopción comercial previstas, condicionado por su elevado precio de venta y un peso excesivo que limita el confort en sesiones prolongadas. No obstante, informes del analista Mark Gurman revelan que Apple no ha abandonado la categoría, sino que ha reactivado el desarrollo de un sucesor centrado en la reducción de masa bajo el nuevo nombre en clave N224 (tras descartar proyectos previos como el N107, el N109 y el N100 Vision Air).
La firma de Cupertino explora actualmente cuatro conceptos de diseño distintos, evaluando la adopción del chip Apple M5 y fijando su ventana de lanzamiento estimada entre finales de 2028 e inicios de 2029. John Ternus debe analizar qué hacer con esta gama de productos.
Estrategia de materiales y arquitectura con módulo externo
El principal reto de ingeniería radica en reducir drásticamente la masa del visor sin mermar la capacidad de procesamiento requerida por visionOS:
-
Rediseño estructural y aleaciones: Uno de los prototipos probados mantiene el formato ovalado característico, pero sustituye el aluminio por plásticos técnicos, titanio y metales ligeros para aliviar la carga sobre la cara del usuario.
-
Procesamiento externo: Para competir con el peso de los visores ligeros de Meta, los ingenieros evalúan derivar el procesador y la batería a un módulo externo unido por cable. No obstante, esta aproximación genera discrepancias internas en la directiva de Apple, donde se prefiere mantener una arquitectura integradora all-in-one.
El factor tiempo y la evolución de los chips de la serie M
El dilatado horizonte temporal hasta 2028 permitirá a Apple aprovechar los avances en la litografía de sus procesadores. La transición hacia el chip M5 habilitará una mayor eficiencia térmica, factor decisivo para prescindir de los ventiladores de refrigeración activa y reducir el perfil físico del chasis.
La reactivación del proyecto N224 confirma que Apple rediseña la arquitectura del Vision Pro para corregir sus deficiencias ergonómicas, disputando a Meta el liderazgo de la computación espacial a largo plazo. Los rumores nos indicarán más adelante el diseño elegido y por el cual volverán a apostar esfuerzo, dinero y desarrollo. Si Meta ya pudo hacer un producto más compacto, no dudamos que Apple se vea presionado por esto. Lo interesante será ver cómo logran darle la vuelta y terminar por consolidar un producto que en sus primeros vistazos no terminó por convencer a muchos.
Lo bueno lleva tiempo y ese 2028, aunque se ve lejano, será lo mejor para Apple y los usuarios. No tiene caso tener un producto que no brinde ventajas inmediatas; el ejemplo lo tenemos en el iPhone Duo. Apple no quiso ser el primero por algo y eso está por verse en los próximos meses.
