Se ha conocido que 1 euro es lo que cuesta comprar tu historial médico en la DarkWeb, esto debido a que algunos proveedores de los servicios sanitarios han experimentado casos donde sus empleados han puesto en peligro la información de los pacientes.

El recurrir a la digitalización del sector sanitario se volvió una prioridad cuando se originó la pandemia del COVID-19. Pero esto ha traído preocupaciones con respecto a la vulnerabilidad de los datos de estos sistemas.

Los historiales médicos y la DarkWeb

La venta de los historiales médicos en la DarkWeb por poco más de un euro se ha hecho viral, estos son usados para estafar, extorsionar, incluso para hacer ciberataques y robar el dinero de las víctimas.

Empresas reconocidas mundialmente como Kaspersky se ha dedicado a hacer un estudio en 34 países, en el que han incluido a España. Para determinar cómo los historiales médicos pueden llegar a la DarkWeb.

Entre las cosas que han concluido en su estudio, establecen que para poder afrontar una nueva época en la medicina digital se necesita tomar las medidas de ciberseguridad necesarias.

La DarkWeb tiene mucho peligro

La DarkWeb tiene mucho peligro

Ya que según su investigación el 37% de las empresas sanitarias que fueron encuestados, han pasado por casos en los que los pacientes no realizan videollamadas con su personal sanitario, pues consideran que esto afecta su privacidad.

Los médicos por su parte reconocen que la información recopilada es uno de los temas importantes, puesto que con ella se pretende entrenar a la inteligencia artificial y así generar un diagnóstico fiable.

En el caso de España, Kaspersky deja claro que el 60% de las empresas españolas que ofrecen los servicios de telemedicina cuentan con sistemas operativos muy viejos y que, por lo tanto, están expuestos a vulnerabilidades.

Sin embargo, el 40% de los sanitarios en estudio, indican que son capaces de detener una brecha de seguridad.

Pero si hay algo que preocupa es que el 25 % de los proveedores de estos servicios han pasado por casos en los que sus empleados han puesto en riesgo la información personal durante las consultas online.

Para lograr prevenir este tipo de filtraciones las empresas sanitarias que ofrecen el servicio es necesario que recurran al uso adecuado de contraseñas, mejorar la seguridad de los correos electrónicos, usar navegadores seguros y la aplicación de corta fuegos avanzados.