Desconcierto. El tribunal de la Audiencia de Barcelona que juzga el caso de Roger Español, mutilado en el ojo derecho por el impacto de una bala de goma el 1-O, ha suspendido el juicio hasta la una del mediodía de este jueves. El motivo es que el inspector de la policía española acusado (junto con otros tres agentes) está en un centro hospitalario, según ha informado su defensa, ejercida por la Abogacía del Estado, sin dar detalle de su enfermedad o afectación. Al final, el juicio se ha podido retomar con la aparición del inspector, que fue ingresado por un problema de hipertensión y le han dado el alta a las once y media del mediodía.
Inicialmente, al ser informados al iniciarse el juicio, el abogado de la acusación de Español, Benet Salellas, ha pedido al tribunal de la sección 2.ª de la Audiencia que "ordene inmediatamente la búsqueda y captura" del policía español porque no se ha aportado ninguna prueba documental, y más cuando le piden 13 años de prisión por lesiones y torturas. Salellas, que ejerce la acusación particular del activista por encargo de Irídia, también ha denunciado "la falta de cortesía procesal" de la Abogacía del Estado al no informarles de nada antes. La abogada Laia Serra, acusación en nombre de Òmnium Cultural, ha pedido que se reclame información al centro hospitalario donde se encuentra el inspector.
Finalmente, el presidente del tribunal, el magistrado José Carlos Iglesias, ha dado tiempo hasta el mediodía para que se presente el agente o su defensa aporte información de su estado de salud.
Declaración de los acusados
Este jueves se tenía que celebrar la cuarta y última sesión del juicio con la declaración de los cuatro agentes acusados de herir al activista en Barcelona. Los policías procesados son: el escopetero que hirió a Español (con el número de identificación 11.0843); el inspector que le ordenó disparar (73.861) y la confirmación de otros dos subinspectores (con los números 58.808 y 84.652). Todos formaban parte de la unidad Camel 50.
La vista de hoy es muy importante porque coincide con el noveno aniversario del 1-O. Las entidades independentistas han convocado a la ciudadanía delante del Palau de Justícia, antes de iniciarse el juicio, para apoyar a Español y para reivindicar el derecho de autodeterminación del pueblo catalán.
Acción delictiva
En las anteriores sesiones del juicio, han declarado como testigos vecinos, aportados por las acusaciones, que aseguraron que en el momento en que los escopeteros de la policía española dispararon balas de goma, en la calle Sardenya, no había disturbios. Por el contrario, agentes que actuaron con los cuatro imputados para quitar las urnas en la escuela Ramon Llull aseguraron que la gente, sentada en el suelo, les insultaba y echaba objetos. Esta escena, sin embargo, es anterior a los disparos, que hirieron de gravedad a Español.
En cuanto a la actuación del escopetero, peritos de los Mossos d'Esquadra que analizaron las imágenes de los hechos aseguraron que este no disparó directamente a Español, sino al suelo, tal como marca el reglamento. No obstante, expertos internacionales, que también analizaron las imágenes, sostienen que el escopetero actuó de forma peligrosa: disparó a menos distancia de la recomendada (a 14 metros en lugar de 25) y el ángulo no fue correcto para evitar lesiones a la parte de arriba del cuerpo de las personas.
Para las acusaciones, esta actuación es delictiva porque el agente, sabiendo que podía causar lesiones, continuó con su actuación, el llamado dolo eventual. Y sus superiores se lo validaron. Además, insisten en que no había peligro real para los agentes. En cambio, la fiscal Alejandra García pide la absolución de los cuatro agentes al asegurar que actuaron correctamente y, si son condenados, que se les aplique la eximente completa porque cumplían órdenes.