La víctima de Igualada solo ha cobrado 80 de los 332.000 euros que le tenía que pagar el agresor, según ha explicado ella misma en una entrevista de El Periódico. La violación tuvo lugar en noviembre de 2021, la noche de la Castañada. La chica, entonces menor (16 años), acababa de salir de una discoteca de la capital de la Anoia y sufrió una agresión brutal que la dejó cerca de la muerte. Un camionero la encontró desnuda, inconsciente y con heridas graves. Tuvo que estar ingresada durante meses.
Justo ahora hace dos años que Brian Raimundo, un joven boliviano que tenía 21 años en el momento de la agresión, fue condenado a 35 años de prisión por los hechos. De hecho, a 35 años y a 332.727,65 euros de indemnización, aunque nunca la ha ingresado porque se declaró insolvente. El caso es que, dos años después de la condena, la chica solo ha recibido 80 de estos 332.000 euros. Es un dinero que ella necesita para poder ir al psicólogo, cosa que ahora no se puede permitir. Hasta los 20 años fue a Sant Joan de Déu y después empezó con la psicóloga de la mutua, pero la echaron por usarla demasiado. Ahora ha empezado con los Servicios de Intervención Especializada (SIE) para poder retomar la terapia.
Mejorar la información a las víctimas
Lo que se desprende de este caso es la necesidad de mejorar la información a las víctimas, ya que la realidad es que disponen de un mecanismo para acceder a ayudas públicas y cobrar la indemnización, de manera total o parcial, que les corresponde en caso de que el agresor se haya declarado insolvente. La insolvencia se tiene que acreditar mediante resolución judicial en la ejecución de la sentencia, y entonces la víctima puede solicitar la ayuda en el plazo de un año. Es un procedimiento que se hace al margen de la Administración de Justicia, y que se tiene que hacer ante el Ministerio de Economía y Hacienda, en caso de incapacidad o muerte de la víctima; o en el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, para el resto de afectados. Se tiene que aportar la sentencia, el auto de insolvencia e informes médicos que acrediten lesiones físicas y mentales.
Por otro lado, la chica de Igualada explica que no recuerda absolutamente nada del ataque, y que es consciente de que es prácticamente imposible que lo haga porque la amnesia la causó un golpe fuerte en la cabeza. Necesita explicaciones, y también sabe que es probable que nunca las acabe consiguiendo. Finalmente, habla muy bien de cómo la atendieron en el Sant Joan de Déu y de cómo su instituto la ayudó para poder estudiar y hacer las pruebas de acceso a la universidad. Ahora ya estudia, y trabaja de cajera para pagarse los estudios.
Imagen principal: Brian Raimundo, el agresor de Igualada, en el juicio / Europa Press