Un panel informativo del Memorial Democràtic rinde homenaje desde este sábado a la Torre de Capdella (Pallars Jussà) a Ramon Soliva, dirigente del PSUC que en la Guerra Civil comandó una división del Ejército republicano y, después de exiliarse en la URSS, acabó convirtiéndose en asesor del gobierno de Fidel Castro en Cuba. La consellera de Justicia, Gemma Ubasart, clausuró este sábado un acto de homenaje al militar republicano e histórico militante del PSUC en el Museo Hidroeléctrico de la Torre de Capdella, municipio donde Soliva nació en 1912. La placa informativa forma parte de la Red de Espacios de Memoria Democrática de la Generalitat y quiere recordar una figura clave en la lucha antifascista, así como su apasionante biografía, vinculada a algunos de los acontecimientos políticos más relevantes del siglo XX.

"La vida de Ramon es una vida impresionante, que en cualquier otro país habría inspirado películas y novelas. Estamos ante una biografía del siglo XX", ha subrayado Josep Calvet, historiador y jefe de contenidos y proyectos del Memorial Democràtic, mientras la consellera ha ensalzado la lucha de los que "han entregado sus vidas por un futuro mejor". Ramon Soliva combatió a la Guerra Civil en los frentes de Aragón, el Ebro y Catalunya y llegó a comandar la 124 Brigada Mixta y la 45 División, hecho que lo convirtió en uno de los pocos militares procedentes de la milicia que llegaron a liderar una unidad del ejército republicano.

 

Asimismo, Soliva fue condecorado con la Medalla de la Libertad, que se otorgaba a militares que hubieran protagonizado hechos relevantes, y semanas antes que acabara la Guerra Civil se marchó a Argelia, desde donde partió a su exilio en la Unión Soviética. Fue uno de los 28 republicanos que estudiaron en la prestigiosa academia militar soviética Frunze, donde acabó la formación como número 1 de la promoción y acabó ejerciendo de profesor de táctica militar. En 1945, fue enviado a Toulouse, donde se integró en el Secretariado Permanente del PSUC, y fue responsable de los enlaces que entraban a España.

Volvió a la URSS en 1949 para trabajar como responsable de electrificación de una región próxima a Moscú y, en 1960, el PCE lo envió a Cuba, donde se acabó convirtiendo en uno de los principales asesores militares del gobierno de Fidel Castro, con un papel clave en la organización de las fuerzas armadas revolucionarias cubanas. En 1970 volvió a España y murió en Barcelona el 23 de febrero de 1973.