El Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA) ha presentado ADORE™, una nueva línea de manzanas desarrolladas para mantener la calidad comercial y organoléptica de la manzana roja a pesar del aumento de las temperaturas. La presentación tuvo lugar la semana pasada en el marco de la XXXI Jornada Fructícola del IRTA, en Mollerussa, que ha reunido a cerca de 1.500 profesionales del sector.
Manzanas rojas, crujientes y adaptadas al calor
Las manzanas ADORE™ se estrenan con dos variedades complementarias. La primera es de cosecha tardía, mientras que la segunda se recoge entre cuatro y seis semanas antes. Esta diferencia permite ampliar el calendario de cosecha y adaptar la producción a diversas zonas y necesidades del mercado.
Las nuevas manzanas se caracterizan por una coloración roja intensa, una textura crujiente y jugosa y un sabor equilibrado. Estas cualidades se han evaluado mediante ensayos agronómicos y estudios de preferencia de los consumidores en diversos mercados internacionales. ADORE™ se ha sumado a otras innovaciones varietales surgidas de este programa, como las variedades TUTTI™ y STELLAR™, que ya han iniciado su recorrido comercial.
Más de veinte años de investigación para adaptar la fruta al cambio climático
El objetivo es responder a uno de los retos de la fruticultura mediterránea actual para que los árboles continúen produciendo fruta de calidad en un contexto de veranos más cálidos. Las temperaturas elevadas pueden comprometer características importantes para la comercialización, como la coloración, la firmeza y el aspecto de las manzanas. Tal como señala Joan Bonany, director del centro Mas Badia del IRTA, "ADORE™ es la constatación de que es posible obtener variedades adaptadas a estos nuevos escenarios sin renunciar a la calidad comercial y organoléptica que demandan los consumidores".
Detrás de estas manzanas se encuentra el Hot Climate Partnership, un programa internacional de mejora genética que comenzó en 2002. Participan el IRTA, el Bioeconomy Science Institute de Nueva Zelanda, FruitFutur y VentureFruit, con el objetivo de desarrollar variedades de manzana y pera adaptadas a climas más cálidos. El proceso combina la selección genética con ensayos agronómicos y evaluaciones de calidad para identificar variedades que puedan mantener unas buenas características productivas y comerciales en condiciones ambientales cambiantes.
Hay que tener en cuenta, sin embargo, que el desarrollo de una nueva variedad no implica que la fruta llegue inmediatamente a los establecimientos. Hay que ampliar las plantaciones, comprobar su comportamiento en diferentes condiciones de cultivo y consolidar su producción comercial. Actualmente, las variedades comerciales desarrolladas en el marco de esta colaboración ya se cultivan en más de 120 hectáreas en Catalunya a través de FruitFutur y han despertado el interés de otras regiones productoras europeas y del hemisferio sur.
