El gobierno municipal de Cabassers (ERC) ha asegurado que no se opone a homenajear a los vecinos del municipio deportados a los campos nazis, a pesar de haber votado en contra de la moción presentada por Junts per Catalunya y la concejala no adscrita en el pleno de este lunes. El equipo de gobierno defiende que apoyará la iniciativa si esta llega impulsada por entidades o familiares, y considera que la cuestión se ha “politizado” desde la oposición.
Desde el consistorio remarcan que no es necesario aprobar ninguna moción para colocar los adoquines Stolpersteine, las piedras que recuerdan a las víctimas del nazismo. “Cualquier iniciativa de esta tipología es bienvenida en el Ayuntamiento”, han afirmado, insistiendo en que colaborarán si la propuesta proviene de asociaciones vinculadas o de familiares. También han señalado que “no hay consenso” porque ningún familiar se ha manifestado para impulsar el homenaje.
En cambio, la oposición critica duramente la decisión. El portavoz de Junts, Carles Prats, denuncia “esta dejadez o menosprecio hacia los vecinos que sufrieron la barbarie del nazismo en los años 40”. Según explica, la moción —presentada conjuntamente con la concejala no adscrita Cristina Masip— quería “dignificar” la memoria de Miquel Serra Bru y Victorià Vellver Llecha, asesinados en el campo de Gusen, y de Jaume Aguilar Bru, liberado de Mauthausen.
Prats recuerda que ya en octubre de 2025 presentaron una primera propuesta para adherirse al proyecto Stolpersteine. En aquel momento, asegura, el gobierno argumentó que “no tenía las competencias para decidir si participar en el programa y trasladaron la responsabilidad a Memorial Democrático”. El concejal sostiene que, según los requisitos del proyecto, es necesario un acuerdo del pleno municipal que autorice la instalación de los adoquines en la vía pública.El portavoz juntaire lamenta que ahora el gobierno haya votado en contra “sin dar ninguna explicación ni justificación” e insiste: “No entendemos por qué no quieren homenajear a estas personas que fueron víctimas de una situación de injusticia absoluta”.
Ante esta situación, Junts ha enviado una carta a la dirección general de ERC para preguntar si “avalan” la decisión del gobierno local. “Esperamos una rectificación que devuelva a Cabassers la dignidad que sus vecinos deportados merecen y que el grupo municipal de ERC ha decidido negar”, reclaman. En cuanto a la falta de familiares, Prats admite que no hay descendientes directos en el municipio. “Desaparecieron del municipio por circunstancias supongo ajenas a la persecución nazi, no quedan descendientes directos en Cabassers, pero entendemos que eso no debe ser un impedimento para que se haga un homenaje”, concluye.