Más de dos años después de que la Generalitat autorizara su eutanasia, el padre de Francesc Augé, que presentó un recurso a la justicia para detenerla, ha renunciado formalmente a seguir litigando en los tribunales para evitarla. El progenitor de Augé, que hace unos quince días intentó suicidarse, desesperado por el proceso judicial que todavía tenía bloqueada su eutanasia, ha enviado este jueves un escrito al juzgado de lo contencioso administrativo de Barcelona en el que renuncia a proseguir con la batalla judicial, según ha avanzado la Cadena SER y ha confirmado a EFE el abogado del padre. Al renunciar a continuar litigando, la justicia podrá ahora reactivar la muerte asistida de Augé, el cual a mediados del pasado mes de septiembre intentó suicidarse, por lo que tuvo que ser ingresado en un centro hospitalario.
En aquel momento, Augé dejó una nota de despedida en la que cargaba contra la justicia: "Su decisión me ha obligado", denunciaba. En el hospital, Augé fue ingresado por intoxicación y, posteriormente, fue trasladado a otro centro de atención psiquiátrica. Durante algunas intervenciones, manifestaba estar tranquilo por si no le aplicaban la eutanasia porque tenía un "plan B" en una cómoda del comedor, donde guardaba un sobre con un cóctel de medicamentos y pastillas. "Lo que quiero no es morir, sino dejar de sufrir", repetía Augé a quien le preguntaba.
Este verano, tanto su padre como su tía manifestaron haber renunciado a continuar oponiéndose a la eutanasia de Francesc. Su padre, Jordi Augé, comunicó a su abogado ya durante la primavera que "detuviera todo" los procedimientos judiciales contra la eutanasia del hijo. En otra entrevista en SER Catalunya, Clotilde, la tía de Augé, confesaba que "cuando quieres a alguien, lo que quieres es lo mejor para él" y, en este sentido, manifestó que "si él quiere la eutanasia, no somos nadie para decirle que no". Unos cuantos meses más tarde, por fin llega a los juzgados la comunicación oficial del desistimiento de continuar litigando por parte del padre, que permitirá ahora el estudio de si, como la Generalitat dictaminó, Francesc puede recibir la eutanasia.
Más de dos años con la eutanasia aprobada
La Comissió de Garantia i Avaluació de la Generalitat concedió a Augé la eutanasia el pasado mes de agosto de 2024, pero la justicia la ha mantenido paralizada durante más de dos años a raíz del recurso que su padre presentó contra la decisión de la administración. El hombre arrastra numerosas secuelas graves a causa de los cuatro ictus y dos infartos que ha sufrido desde el año 2020, que le han deteriorado facultades como el habla o la movilidad.
Su caso discurrió paralelamente dentro del sistema judicial catalán al de Noelia, la joven afectada por paraplejia cuyo padre consiguió también paralizar su eutanasia, aunque finalmente la justicia autorizó su aplicación en un caso que llegó hasta el Tribunal Supremo. En una decisión el pasado mes de mayo, el alto tribunal español dio por unanimidad la legitimación a recurrir contra la concesión de la eutanasia a una persona si se tiene una "vinculación particularmente estrecha" con el solicitante de la muerte asistida.
De esta manera, el Supremo avalaba que el padre de Augé, de 96 años y con plenas capacidades, impugnara la muerte asistida que se le concedió a su hijo. Sin embargo, el alto tribunal pedía también un cambio legislativo que recortara los plazos de los procedimientos judiciales sobre la eutanasia para agilizar estos recursos y que el retraso en estos procedimientos no supusiera un factor añadido de sufrimiento a la persona solicitante, como el caso de Augé, cuya eutanasia ha estado paralizada durante más de dos años.
