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"No tengáis piedad de nadie". Es uno de los mensajes que el juez atribuye al joven de 18 años de Barcelona encarcelado por haber instigado, supuestamente, los saqueos del 24 de octubre en el centro de la ciudad en el marco del fenómeno Blocus. Lo escribió en "Joyerías Bcn 24 de octubre", uno de los grupos de mensajería a los que se podía acceder desde la convocatoria de hace dos fines de semana, que acabó con graves altercados en la calle, en el centro de la ciudad de Barcelona. En ese mismo chat, según el magistrado, el chico envió un mapa, explicó a los participantes cómo llegar al punto de encuentro y anunció con quién se presentaría, según consta en el autor al cual ha tenido aceso ElNacional.cat. Ante el juez, el joven negó que hubiera organizado los saqueos y atribuyó los mensajes a la presión de los amigos. Sin embargo, el juez, aceptando la petición de la Fiscalía, lo envió a prisión acusado de conspiración para cometer desórdenes públicos y también de grupo criminal.

Un código QR y un mapa para encontrarse en la calle

Los días previos al sábado 24 de octubre, quien veía la convocatoria de Blocus en las redes encontraba un código QR. A través de estos códigos, según reconstruye el magistrado a partir del atestado de los Mossos d'Esquadra, los interesados entraban en diferentes grupos de WhatsApp y Telegram. Era allí donde recibían indicaciones sobre cómo debían ir vestidos, dónde debían reunirse y qué debían hacer. En el caso del grupo que llevaba las joyerías de Barcelona en el nombre, el plano que consta en la causa marcaba el lugar donde debían encontrarse los participantes. "Allí podemos estar todos organizados", les escribió el joven, según la resolución. En otro mensaje los quería "a todos como una banda familiar". Para el juez, el mapa es uno de los indicios que mejor explican qué papel tenía el chico dentro del grupo. Expresiones como "lo reventamos todo" o "no tengáis piedad de nadie" son, según el magistrado, llamadas abiertas a la violencia.

Cuando el joven comparte el plano y explica a los demás cómo llegar, el juez ve a alguien que da las instrucciones y que sabe dónde se tiene que reunir la gente antes de los saqueos. Los mensajes incorporados a la causa también recogen cómo proponía elegir quién tendría acceso a los nuevos chats. "Haré un par de grupos y meteré a gente que conozco", anunció. A quienes se quisieran añadir les decía "quien quiera entrar, que me escriba por privado", y a quienes todavía estaban en el chat les dio otra indicación: "Salid de aquí". El juez interpreta que, con este cambio de grupos, pretendía dificultar que se pudiera seguir el rastro y complicar el trabajo de la policía en una eventual investigación, según ha podido saber ElNacional.cat.

Falta saber si participó en los saqueos

En la preparación y la ejecución de los disturbios, el magistrado distingue tres papeles. Primero, quienes idearon la convocatoria. Después, quienes dinamizaron los diferentes grupos y dieron instrucciones sobre la vestimenta o los objetivos. Y, finalmente, quienes actuaron en la calle, donde se levantaron barricadas y se saquearon comercios. En esta fase inicial de la investigación, el juez apunta que el chico que creó y lideró el grupo de "Joyerías Bcn 24 de octubre" puede ocupar "el primer o el segundo eslabón". Le atribuye el liderazgo de este chat, pero deja abierto si también intervino en la preparación de la convocatoria general, un hecho que, por ahora, no se ha podido demostrar.

Queda por aclarar si el joven llegó a participar en los saqueos. El magistrado se fija en un detalle de los mensajes. Cuando hablaba de lo que pasaría aquel sábado, el chico usaba la primera persona del plural. Y en una de las conversaciones fue todavía más concreto: "Yo llegaré con los chicos de mi barrio". A partir de esta frase, el juez deja abierta la posibilidad de que el joven también actuara en la calle aquella tarde. Por ahora, la investigación de los Mossos no atribuye al detenido, de nacionalidad española y de origen extranjero, de 18 años, vecino de Barcelona y sin antecedentes, la participación en ninguno de los saqueos que se registraron aquella noche, entre los cuales, eso sí, constan algunas joyerías. En una de la rambla, junto a la Boqueria, los propietarios denunciaron que reventaron el escaparate y se llevaron más de 30.000 euros en material.

En su declaración, el joven admitió que era el usuario del número de móvil que los Mossos vinculan a los mensajes, pero rechazó cualquier responsabilidad en la organización de los hechos. Según explicó, los amigos le reprochaban que se quedara al margen y él escribió aquellas frases para responder a sus provocaciones. El magistrado recoge esta versión, pero asegura que, entre las diligencias practicadas hasta ahora, no hay ningún elemento que la corrobore. En la entrada judicial en su casa los Mossos, según consta en el auto, encontraron dos katanas y un arma de fuego, indicios que el juez aprovecha para constatar la peligrosidad del detenido y también justificar la prisión provisional, además de la capacidad, asegura el magistrado, de organizar nuevos asaltos.