En los últimos diez años, los antidisturbios de los Mossos d'Esquadra han recibido autorización para hacer uso del gas OC -conocido como gas pimienta- en diez operativos. El primero, en el año 2019, en el mes de diciembre, durante los disturbios que se registraron en el exterior del Camp Nou, en Barcelona, en una protesta de Tsunami Democràtic que tenía como intención detener el partido entre el FC Barcelona y el Real Madrid tras la sentencia del Procés contra los líderes políticos independentistas. También se utilizó en manifestaciones por el desalojo de un bloque de Sarrià-Sant Gervasi, en el año 2023, en la investidura de Salvador Illa, en el exterior del parc de la Ciutadella, el 8 de agosto de 2024, y este pasado 2025 se ha hecho uso del gas OC en cuatro ocasiones. Tres, en manifestaciones a favor de Palestina, el 3, 4 y 15 de octubre —según Mossos, ninguna persona sufrió lesiones en estas tres fechas—, y también en el mes de abril, en disturbios en el barrio de la Font de la Pólvora, en Girona. Actualmente, solo la Brigada Mòbil, el ARRO —orden público— y el GEI —grupo especial— tienen autorización para utilizar este tipo de espráis.
En los últimos años, a raíz de las diversas comisiones y acuerdos gubernamentales con organizaciones de izquierdas, los mandos de los Mossos han tenido que ir retirando algunas herramientas que habían sido eficaces, aunque controvertidas, para hacer frente a enfrentamientos violentos en manifestaciones, ya sean las pelotas de goma, desde el año 2013, o, hace un par de años, la retirada de los proyectiles de foam de largo alcance o SIR X a raíz de una nueva comisión en el Parlament que el Govern prometió a la CUP a cambio de la aprobación de los presupuestos de 2021. Con el cambio de herramientas y la retirada de este proyectil, quedando solo disponible el SIR más blando, que, según fuentes policiales, complica la labor policial en disturbios, se ha ido introduciendo el uso de este gas OC, que permite a los efectivos policiales defender la línea evitando un choque directo con los manifestantes violentos, haciéndoles retroceder. Los mandos policiales aseguran que, aunque no se pueda actuar a distancia ni mantener a los alborotadores alejados, como se podía hacer con otras herramientas, sí permite actuar con contundencia cuando la masa se enfrenta cara a cara con los agentes antidisturbios.
Herramientas menos lesivas
Aunque el uso de este esprái, que provoca escozor e irritación en la piel, en los ojos y en las vías respiratorias de manera transitoria, es considerado por la policía como una de las herramientas menos lesivas de las que disponen los efectivos de los Mossos, desde Interior se asegura que su uso es "escrupulosamente revisado y actualizado", en lo que respecta a sus "cuestiones técnicas" y también, aseguran, en lo relativo a "las recomendaciones de los diferentes organismos defensores de los derechos humanos". Los Mossos, desde el Àrea de Recursos Generals de la Comissaria Superior Tècnica, están realizando una revisión para optimizar el uso del esprái OC en actuaciones de orden público para ajustarse, insisten desde Interior, "a los estándares internacionales de uso proporcional de la fuerza". Actualmente, existe, en el ámbito operativo, un protocolo de utilización de los artefactos lacrimógenos, fumígenos y espráis OC que se está revisando.
Cuando esté redactado este nuevo protocolo, los Mossos publicarán la instrucción o directriz técnica, como se ha hecho con la normativa actual y como se hace con la de las otras herramientas policiales de las que dispone la policía catalana, ya sea el foam, las defensas o, incluso, las armas de fuego reglamentarias. Desde Interior —cabe recordar que el Govern tiene un acuerdo de investidura con dos formaciones de izquierdas, Esquerra y los Comuns— se asegura, en una respuesta de la consellera Núria Parlon al Parlament, que mantiene "colaboración constante con las entidades dedicadas a la defensa y la promoción de los derechos humanos", aunque no nombra los nombres exactos de los lobbies de presión.
Pendientes de las presiones
Habrá que ver ahora, pues, cómo evoluciona el uso de este tipo de herramienta y si Interior, por las presiones de los grupos que votaron la investidura del president Salvador Illa, recula y limita su uso. Hay que tener en cuenta que, aunque las unidades antidisturbios tienen la capacidad de utilizarlo, hace falta que un mando y, en última instancia, un responsable político, el director general de la policía, desde el centro de mando, autorice su utilización. Fuentes policiales han explicado a ElNacional.cat que esta "revisión" acabará con una nueva cesión a los grupúsculos de extrema izquierda que medio sostienen el Govern y se acabará retirando del arsenal de los Mossos d'Esquadra, como ya se hizo con el foam SIR X o las pelotas de goma. Esta progresiva retirada de herramientas policiales, sumada a la falta de contundencia que, según fuentes de la Brigada Mòbil, los mandos ordenan a los responsables de esta unidad antidisturbios, debilita el trabajo policial y pone en riesgo la seguridad de los agentes y de las intervenciones policiales.