Hallazgo excepcional junto a la iglesia de Sant Esteve de Castellar Vell, en Castellar del Vallès. Los trabajos incluidos en la campaña arqueológica 2025-2026 del ayuntamiento del municipio han descubierto dos construcciones funerarias totalmente intactas y selladas del siglo X. Un hallazgo que, por su singularidad constructiva, datación cronológica y excelente estado de conservación, desde el consistorio señalan que "resultan únicas en Catalunya". Además, concurre "una particularidad excepcional", ya que se han podido identificar las personas enterradas: dos magnates esposos del siglo X, Ermomir y Riquil·la, uno de los cuales dispone de una lápida funeraria de mármol asociada.
La intervención de este año es la continuación de las campañas anteriores y ha permitido seguir revelando evidencias del extraordinario poblado altomedieval de época carolingia documentado desde el siglo VIII, así como de la posterior ocupación del lugar con la iglesia y parroquia de Sant Esteve de Castellar Vell, que tuvo continuidad hasta el siglo XVIII. Según el ayuntamiento vallesano, el hallazgo sitúa el yacimiento de Castellar Vell "en el mapa arqueológico europeo y refuerza su valor para entender la formación del Condado de Barcelona y de la Catalunya Vella altomedieval".
Un asentamiento altomedieval con un "valor excepcional"
En este sentido, las excavaciones han permitido documentar la existencia de un poblado altomedieval que ocupaba el turó de Castellar Vell en época carolingia, especialmente durante los siglos IX y X. Se trata de un asentamiento que debe entenderse en el contexto de la expansión y reorganización de los condados catalanes, en un espacio estratégico, protegido por barrancos y con un acceso difícil, que concentraba funciones de poblamiento, defensa, poder religioso y control territorial. Además, la referencia documental a castrum castellare, citado documentalmente en el siglo X, apunta a la existencia de un castillo en este entorno, hecho que refuerza la importancia política y militar del lugar y la gran relevancia de este dentro de la organización del territorio del Condado de Barcelona.
Aunque hasta ahora se han localizado 223 enterramientos antropomorfos de los siglos IX, X y XI y unas setenta de silos, solo se ha excavado aproximadamente alrededor de un 20% de la superficie total del yacimiento. Unos datos que evidencian "la magnitud del asentamiento y su valor excepcional para estudiar el poblamiento altomedieval", señalan. Así, el hallazgo de las sepulturas de Ermomir y Riquil·la aporta una nueva dimensión al yacimiento porque permite relacionar restos arqueológicos concretos con nombres propios y con una posible documentación escrita coetánea.
Se abren nuevas líneas de investigación sobre las élites rurales vinculadas al Condado de Barcelona
La lápida de Ermomir está datada en el año 966 y contiene una inscripción en latín que hace referencia al cuerpo del difunto sepultado bajo grandes piedras y losas. Los restos óseos que se han encontrado podrían tener relación con un documento del año 965, aunque este deberá ser objeto de un estudio más profundo, según indican desde el consistorio. El texto menciona a Ermomir y su esposa Riquil·la en relación con una donación piadosa de fincas y propiedades en la zona de Canyelles y del castillo de Castellar a la iglesia de Sant Miquel de Barcelona. Esta línea de investigación "podría contribuir a establecer nuevas conexiones entre las fuentes escritas, la lápida funeraria y los restos arqueológicos" y, por lo tanto, "abrir nuevas perspectivas sobre las élites rurales del siglo X vinculadas a la órbita del Condado de Barcelona", dicen.