Hace más de cinco mil años, en el territorio conocido como Mesopotamia, entre los ríos Éufrates y Tigris, en el actual Iraq, apareció la que es considerada una de las escrituras más antiguas del mundo: la cuneiforme.
La escritura cuneiforme se llama así porque utilizaba una cuña sobre las llamadas "tabletas", que tenían una forma similar a las actuales electrónicas, pero que eran de arcilla. Se escribía mientras la tableta todavía estaba húmeda y, si se quería conservar el texto, se endurecía en el horno o al sol. Si no, fácilmente se podía reutilizar.
¿Pero por qué tabletas de arcilla? ¿Por qué no escribir sobre papiro o piedra como hicieron otros pueblos más tarde? Pues simplemente porque era el material que tenían más al alcance en aquella tierra húmeda.
En las tabletas de arcilla se han encontrado las evidencias más antiguas de operaciones matemáticas
Se han encontrado miles de tabletas escritas, quedan muchas enterradas bajo la arena y muchas todavía por analizar enterradas en los sótanos de los principales museos europeos. En algunas de estas tabletas de arcilla se han encontrado las evidencias más antiguas de operaciones matemáticas: complicados cálculos geométricos, problemas de divisiones, tablas de multiplicar e, incluso, resoluciones de ecuaciones o raíces cuadradas. Todo esto utilizando el sistema de numeración sexagesimal. En lugar de utilizar el 10 como base para las operaciones, utilizaban el 60, que tiene muchos divisores. La herencia de este sistema nos ha llegado en la división de los minutos y las horas, y en la medida de los grados de los ángulos.
Tradicionalmente, los historiadores habían considerado estas matemáticas como poco más que dignas antecesoras de lo que siglos más tarde harían los matemáticos griegos, pero pocos habían intentado responder a una duda candente: cómo y por qué surgieron y desarrollaron las matemáticas en Mesopotamia.
Los escribas eran los encargados de aprender y desarrollar las matemáticas
Intentando responder a esta pregunta, en las últimas décadas, historiadoras como Elenor Robson han mostrado que las primeras matemáticas escritas no eran una disciplina abstracta cultivada por las élites con objetivos puramente intelectuales, sino que aparecieron esencialmente por razones prácticas. Inicialmente, estas matemáticas estaban íntimamente ligadas a la actividad comercial y agrícola de los mesopotámicos y, más tarde, a las necesidades administrativas del Estado.
Los llamados escribas, una especie de funcionarios estatales, eran los encargados de aprender y desarrollar las matemáticas, entrenándose para resolver problemas vinculados a la gestión de los recursos, la medida de terrenos o el pago de salarios.
Así, las matemáticas mesopotámicas nos muestran que incluir la ciencia dentro de su contexto histórico y social es imprescindible para entender cómo esta surgió, se utilizó y fue evolucionando desde los tiempos remotos de las "tablillas" de arcilla hasta el actual mundo de las "tabletas" electrónicas.
Dr. Miquel Carandell Baruzzi,historiador de la ciencia
