Este viernes, el último día de trabajo para muchos trabajadores del país, hay huelga de maquinistas en el servicio de Rodalies, convocada por el Sindicato Ferroviario Intersindical (SF-I), que afecta al personal de conducción y de intervención de Renfe Viajeros en Catalunya y en el conjunto del Estado. El motivo de esta protesta, la enésima en un año muy complicado en Rodalies, son las averías en los sistemas de climatización de los trenes, que provocan temperaturas muy elevadas en los convoyes. Esta huelga coincidirá con la cuarta ola de calor del verano, que no da tregua, y con unas temperaturas que podrían volver a ser de récord en las Terres de l'Ebre. Este es un sindicato muy minoritario en el país y, según ha informado Renfe, los dos últimos paros que ha convocado han tenido un seguimiento muy residual, inferior al 2% del conjunto de la plantilla.
Ahora, la Generalitat ha establecido servicios mínimos del 66% en Rodalies durante las horas punta (de 06:00 a 09:30 horas y de 17:00 a 20:30 horas) de este viernes. Durante el resto de la jornada, el servicio se prestará al 33%, mientras que los trenes de alta velocidad y de larga distancia circularán al 73% de la oferta prevista.
Críticas del sindicato a Renfe
A mediados de julio, SF-I denunció que la dirección del Grupo Renfe había aplicado unos servicios mínimos en su huelga que iban más allá de lo que establece el decreto y "pisotea" el derecho de huelga de la plantilla. El sindicato minoritario, que había convocado una jornada de paros para el 15 de julio, acusa a la empresa de "boicotear" la movilización con la designación de los servicios mínimos. Renfe habría emitido comunicaciones de servicios mínimos que incluyen trenes que no están afectados por estos servicios; designando tanto el trayecto de ida como el de vuelta cuando, según el sindicato, solo uno de los dos está incluido.