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La ciudad de Santander suma un nuevo espacio cultural con la apertura de Faro Santander, un proyecto de la Fundación Banco Santander que reúne arte, tecnología, educación y participación en un mismo edificio. Su programación inaugural incluye grandes exposiciones, espacios inmersivos, propuestas para familias y una programación pública que busca acercar la cultura a públicos muy diversos.

Durante décadas, el edificio que ahora acoge Faro Santander estuvo vinculado a la actividad institucional y privada de Banco Santander. Su transformación supone abrir este espacio a la ciudadanía y convertirlo en un nuevo punto de encuentro cultural en Santander, con una mirada especialmente conectada con Cantabria.

Cinco siglos de historia del arte

Uno de los grandes protagonistas de la apertura es la Colección Banco Santander, resultado de más de 160 años de coleccionismo y formada por obras que recorren casi cinco siglos de historia del arte.

La exposición inaugural, Obras Maestras de la Colección Banco Santander, está comisariada por María Dolores Jiménez-Blanco y reúne obras de artistas como Tiziano, El Greco, Rubens, Velázquez, Goya, Sorolla, Miró, Tàpies, Soledad Sevilla o Juan Uslé.

El recorrido se articula alrededor de cuatro grandes ámbitos: historias sagradas; lugares y paisajes; bodegones y naturalezas muertas; y retratos, tipos y figuras. La colección ocupará una planta completa de Faro y tendrá una presencia permanente, aunque la intención es que sus obras puedan contemplarse desde diferentes perspectivas y formar parte de nuevos relatos a lo largo del tiempo.

La segunda gran exposición de la apertura es México Moderno en la Colección Gelman Santander, que reúne cerca de un centenar de piezas de algunos de los nombres fundamentales del arte mexicano del siglo XX, entre ellos Frida Kahlo, Diego Rivera, María Izquierdo, Rufino Tamayo y David Alfaro Siqueiros, además de un importante fondo fotográfico.

Frida Kahlo, Autorretrato con monos

Una obra recuperada y un viaje por la memoria de Santander

El arte contemporáneo y la investigación también tienen espacio en la programación inaugural. Una de las piezas destacadas es Villa Pilar, de Leonora Carrington, creada en Santander en 1940 y recuperada después de permanecer oculta durante décadas gracias al trabajo de investigación del equipo de Faro.

La obra podrá verse junto a Down Below, también creada por Carrington en Santander, en una propuesta que conecta creación artística, memoria e historia de la ciudad.

La tecnología protagoniza otra de las propuestas del nuevo centro. En Cubo, el espacio dedicado a explorar la relación entre arte y tecnología, los visitantes podrán descubrir Antes de Faro Santander, una experiencia audiovisual y de realidad virtual que recorre la historia del edificio, del banco y de la propia ciudad.

Vistas nuevas salas Colección Banco Santander. Foto Belén de Benito

Arte para mirar, pero también para experimentar

La propuesta de Faro no se limita a las exposiciones. El proyecto se estructura alrededor de cuatro grandes líneas de actuación: Arte y Tecnología, Educación y Mediación, Proyectos Participativos y Programas Públicos.

Una de las muestras de esta filosofía es Llamita, un espacio concebido para acercarse al arte desde el juego y la experimentación. Aunque está especialmente pensado para los niños, está abierto a todas las edades y permite tocar, construir, jugar con el color, leer, observar y explorar.

También forma parte del proyecto Marisma, un espacio dedicado a proyectos participativos vinculados a Cantabria. Su primera convocatoria de Ayudas a la Creación ya ha seleccionado cuatro proyectos que forman parte de esta apuesta por conectar Faro con los procesos creativos del territorio.

El edificio cuenta además con un auditorio que acogerá conversaciones, cine, música, literatura, performances y propuestas relacionadas con el pensamiento contemporáneo.

Un espacio para todos

La propuesta combina exposiciones con talleres, visitas, conversaciones, experiencias inmersivas, actividades familiares, música y cine para ofrecer diferentes maneras de acercarse al arte.

“Queremos que nadie piense ‘esto no es para mí’”, explica Daniel Vega Pérez de Arlucea, director de Faro Santander. La intención, señala, es que cada persona pueda construir su propia experiencia y que el visitante no sea únicamente un espectador.

La apertura quiere trasladar precisamente esa idea. Durante los primeros días, el acceso será gratuito y la programación estará pensada para que la ciudadanía de Santander pueda conocer el nuevo espacio participando en sus actividades.

Fachada de Faro Santander. Foto Dronte Studio y 3Ddrone

Santander y Cantabria como punto de partida

Faro nace desde Santander y con la voluntad de formar parte del ecosistema cultural de Cantabria. Por eso, la colaboración con artistas, instituciones y agentes culturales del territorio está presente desde el inicio del proyecto.

La aspiración, según explica Vega, es que Faro contribuya a generar nuevas oportunidades y conexiones sin entenderse como un proyecto aislado, sino como una pieza más de la oferta cultural que ya existe en Santander y en el conjunto de Cantabria.

Y para completar la visita, el propio director recomienda subir a la terraza y contemplar Santander y su bahía. Una última perspectiva que resume la vocación del proyecto: abrir un edificio que durante décadas tuvo un carácter fundamentalmente institucional y convertirlo en un espacio cultural conectado con la ciudad y con las personas que la viven.