Cargando...

Las personas lesbianas, gais y bisexuales tienen más del doble de riesgo de intentar suicidarse que las heterosexuales. Esta es una de las principales conclusiones de un estudio liderado por el grupo de investigación de Trastornos bipolares y depresivos del IDIBAPS-Hospital Clínic, que también identifica un riesgo dos veces superior de sufrir trastornos depresivos. La investigación pone de manifiesto, además, que las desigualdades en salud mental no afectan de la misma manera a todos los miembros del colectivo LGBTQIA+.

El trabajo ha analizado 398 estudios científicos y 152 asociaciones relacionadas con la salud mental, con datos de unos 12 millones de personas de todo el mundo, de las cuales casi medio millón forman parte del colectivo LGBTQIA+. El jefe del grupo de investigación del IDIBAPS y director del Institut de Neurociències del Clínic, Eduard Vieta, lo ha definido como "el estudio más grande que se ha hecho nunca históricamente sobre la salud mental colectiva" de estas personas.

Las personas bisexuales presentan más ansiedad y riesgo de autolesiones

El primer autor de la investigación, Vicenzo Oliva, ha destacado que las diferencias en el riesgo de suicidio y de depresión son dos de los resultados "más sólidos y fiables" del análisis. La investigación también ha identificado que las personas bisexuales presentan más sintomatología ansiosa y un riesgo más elevado de autolesiones que las lesbianas y los gais. Entre las problemáticas detectadas también hay alteraciones relacionadas con la alimentación y la imagen corporal, algunas de las cuales aparecen durante la adolescencia.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores han examinado cuatro grandes ámbitos: la presencia de trastornos mentales, los síntomas asociados, las conductas suicidas y las autolesiones, y el acceso a la atención psiquiátrica. Oliva ha insistido en la importancia de que los profesionales sanitarios reconozcan estos riesgos y refuercen la prevención, la detección y la atención. Vieta, por su parte, ha advertido que se trata de un colectivo "de alto riesgo" de presentar problemas de salud mental y ha señalado que el "tabú" de preguntar sobre la orientación sexual y la identidad de género puede dificultar la recogida de información.

Reclaman más prevención, formación e investigación

Los responsables del estudio defienden la necesidad de impulsar medidas inclusivas de prevención y detección precoz, mejorar la atención en salud mental y abordar factores sociales como el estigma y la discriminación. En este contexto, Vieta ha lamentado que los presupuestos prevean un volumen de inversión que "está por debajo del gasto del año pasado". La investigadora del IDIBAPS y psiquiatra del Clínic, Giovanna Fico, ha calificado Barcelona de "burbuja dentro de una burbuja" por la existencia de servicios que funcionan bien, como la Unitat de Trànsit, en un contexto de desigualdades a escala europea. También ha defendido una "adecuada formación" de los nuevos profesionales sanitarios para evitar que se repitan experiencias negativas.

La investigación también evidencia la necesidad de ampliar los datos disponibles sobre la salud mental del colectivo LGBTQIA+ en diferentes territorios. Aunque el análisis incluye información de varios continentes, no profundiza en las situaciones concretas de cada país o región. Además, la mayor parte de los estudios examinados provienen de América del Norte y de Europa, una concentración geográfica que ha llevado a Oliva y Vieta a reclamar más investigación para conocer mejor las desigualdades detectadas.