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Los Mossos d'Esquadra han iniciado este domingo por la mañana el desalojo de un edificio ocupado por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y el Capitalismo (PAHC) Bages en el barrio de la Font dels Capellans de Manresa. El inmueble, situado en la calle Fra Jacint Coma i Galí y propiedad de la Sareb, había sido ocupado con el objetivo de proporcionar alojamiento a cinco familias desahuciadas. El operativo ha generado momentos de tensión entre la policía y los manifestantes concentrados en la zona, con lanzamientos de material pirotécnico contra los agentes, según han informado los Mossos.

El dispositivo se ha desplegado alrededor de las ocho de la mañana, con ocho furgonetas de antidisturbios que han cortado completamente la calle. También se han desplazado efectivos de la Guardia Urbana de Manresa y del Sistema de Emergencias Médicas (SEM). Los agentes han utilizado mazos para derribar el muro de ladrillos que tapiaba la entrada del edificio e intentar acceder al interior, donde, según la PAHC Bages, había unas cincuenta personas, entre ellas varios niños.

Lanzamientos de pirotecnia y tensión con los manifestantes

Una treintena de personas se han concentrado delante del inmueble para intentar impedir el desalojo. Según han explicado los Mossos d'Esquadra en un comunicado, algunos de los concentrados han lanzado material pirotécnico contra los agentes y han intentado superar la línea policial en varias ocasiones. La policía asegura que estas situaciones han obligado a los efectivos de orden público a utilizar puntualmente las defensas policiales para contener a los manifestantes.

Los Mossos también han informado de que, desde el inicio de la actuación, se han activado equipos de mediación para intentar negociar una salida voluntaria de las personas que ocupaban el edificio. Según la versión policial, los ocupantes se han negado a abandonar el inmueble. El dispositivo de desalojo continuaba en marcha en el momento de la última comunicación policial.

La décima ocupación de la PAHC en Manresa

El edificio es el décimo que ocupa la PAHC Bages en Manresa y, según la plataforma, hacía más de una década que estaba abandonado. La acción se enmarca en las movilizaciones vinculadas a la huelga general del 11 de noviembre y en la campaña de la Confederación Sindical de Vivienda de Catalunya (COSHAC), que reclama que los inmuebles de la Sareb pasen íntegramente a manos públicas y se incorporen a las bolsas de alquiler social.

La intención de la plataforma era que el bloque acogiera a cinco familias desahuciadas durante los últimos meses que provenían de alojamientos temporales y que, según la entidad, corrían el riesgo de quedarse en la calle. Ante la posibilidad de un desalojo inmediato, la PAHC había hecho un llamamiento a la movilización ciudadana para intentar impedirlo y conseguir abrir una negociación con la propiedad que permitiera encontrar una solución habitacional para las familias afectadas.