Los camiones disparan los accidentes graves en la AP-7 gironina: están implicados en el 55% de los siniestros

Los camiones están implicados en el 55% de los accidentes graves que se registran en la AP-7 a su paso por las comarcas gironines, a pesar de que solo representan el 27% del tráfico de la autopista. El dato forma parte del Mapa de riesgo de la red viaria gironina elaborado por el RACC y el Servei Català de Trànsit, correspondiente al trienio 2022-2024, y sitúa esta vía como uno de los puntos que más preocupa a las administraciones y a las entidades vinculadas a la movilidad.

El presidente del RACC, Josep Mateu, ha advertido que “la AP-7 es una vía que está colapsada y asume más volumen de tráfico del que puede”. Según la entidad, el levantamiento de los peajes ha hecho crecer la presión sobre la autopista, especialmente en lo que se refiere a los vehículos pesados, con unos 14.000 camiones circulando diariamente en un sentido y el otro. Ante este escenario, el RACC reclama que la gestión y el mantenimiento de la AP-7 pasen a manos de la Generalitat. Mateu ha pedido “que las vías de alta capacidad en Catalunya, la gestión del tráfico, las inversiones y el mantenimiento, se traspasen a la Generalitat”. “Después nosotros ya decidiremos aquí cómo las queremos gestionar”, ha añadido.

La entidad también abre la puerta a aplicar algún sistema de pago, como una viñeta o peajes reducidos, siempre que el dinero recaudado se destine íntegramente a la conservación y mejora de las carreteras. “El objetivo es que todo lo que se recaude se vuelva a invertir, no para otras cosas, sino para financiar el mantenimiento y las inversiones en estas vías de alta capacidad”, ha remarcado Mateu.

Los peajes

El presidente del RACC ha insistido, sin embargo, en que cualquier modelo debería garantizar alternativas gratuitas. “El peaje debe tener vías alternativas, porque si no tiene vías alternativas gratuitas estás haciendo una chapuza”, ha dicho. En el caso de Girona, esta cuestión choca con la situación de la N-II, todavía pendiente de desdoblamientos y con tramos que han ido asumiendo funciones más propias de una ronda urbana.

El director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, ha recordado que Trànsit no tiene competencias para poner o quitar peajes, pero ha admitido que el desequilibrio entre vías de pago y vías gratuitas puede desviar tráfico hacia la AP-7. Lamiel ha apuntado diferentes modelos posibles, como la viñeta, el pago por distancia o el peaje dinámico, que haría variar el importe según la hora del día. "Unas horas pagas más y unas horas pagas menos", ha explicado. Según él, este sistema podría ayudar a repartir mejor el tráfico: "Ahora puedes recomendar, pero si estimulas, puedes recomendar más".

Los tramos con mayor riesgo de accidentes graves o mortales

El estudio también identifica los puntos con mayor riesgo de la red viaria gironina. El tramo con un índice más alto de accidentalidad grave o mortal es el de la GI-673 y la GI-674 entre Caldes de Malavella y Llagostera. Le siguen la GI-641 entre Torroella de Montgrí y l'Estartit, la GI-512 entre Tordera y Maçanet de la Selva, la GI-643 entre Torroella de Montgrí y Parlavà y la C-63 entre Lloret de Mar y Vidreres.

En total, el mapa ha analizado 1.216,2 kilómetros de carreteras de las comarcas gironines, que representan la mitad de la red viaria de la demarcación pero concentran el 91% de la movilidad por carretera. Durante el trienio 2022-2024 se han contabilizado 89 accidentes con víctimas mortales o heridos graves: 24 accidentes mortales, con 26 personas fallecidas, y 65 accidentes graves, con 92 heridos de gravedad.

Aunque la accidentalidad grave y mortal se ha reducido un 6,3% respecto al trienio anterior, el 23% de los kilómetros analizados todavía presentan un riesgo alto o muy alto. Las carreteras convencionales, con un solo carril por sentido, acumulan todos los tramos con riesgo medio, alto o muy alto. Según el RACC y Trànsit, el riesgo de sufrir un accidente grave o mortal en una carretera convencional es seis veces más alto que en una vía desdoblada.

El informe también pone el foco en las motos y los ciclomotores. Aunque solo representan el 2,1% de la movilidad global por carretera, están implicados en el 41% de los accidentes con muertos y heridos graves en la red analizada de Girona. En el caso de los accidentes mortales, el porcentaje alcanza el 40%.

Lamiel ha admitido que las cifras "preocupan" y ha explicado que Trànsit ha iniciado actuaciones para mejorar la seguridad de este colectivo, como el marcaje de trazadas en algunas vías para reducir el riesgo de choques frontales y salidas de vía. También se prevé instalar dispositivos que avisen a los conductores de la presencia de ciclistas o motos, entre otros puntos, en la carretera de Tossa de Mar.