La Conselleria d'Educació de les Illes Balears ha presentado un informe sobre la agresión a una niña de 8 años en la escuela Anselm Turmeda Son Ximelis del barrio de Son Roca y ha concluido que en la agresión no hubo bullying, sino que atribuye la pelea a una disputa por una pelota "sin ninguna intencionalidad previa".
Ahora bien. A pesar de las conclusiones de Educació, y trece días después de que tuviera lugar la agresión –fue el pasado 5 de octubre–, la dirección del centro ha decidido suspender la asistencia a clase durante tres días a los alumnos de entre 10 y 11 años porque tuvieron un comportamiento "menos agresivo y violento", mientras que a dos alumnos de ocho años y a uno de nueve les ha vetado la asistencia durante cinco días porque son quienes tuvieron una "participación más activa" en los hechos.
Esta misma medida será aplicada a los dos alumnos más mayores –11 y 12 años– porque consideran que se tiene que tener en cuenta la diferencia de edad con la alumna y que, no sólo no tendrían que haber participado en la agresión, sino que también tendrían que haber mediado para que esto no pasara.
El resto de los alumnos –aunque no participaran– están participando estas semanas y durante la hora del patio en actividades encaminadas a trabajar las normas del juego y el respeto hacia sus compañeros.
Piden perdón
Los alumnos han reconocido que están muy arrepentidos por lo que ha pasado, pero, sobre todo, por su participación en los hechos. Precisamente por eso han decidido escribir una carta a su compañera deseándole una rápida recuperación, así como que vuelva pronto a clase para que juegue a fútbol con ellos.
Sin embargo, la familia ya ha pedido un cambio de centro y, aunque la escuela y la propia Conselleria quieren que reconsideren cambiarla de escuela, atenderán su demanda si continúan firmes en su decisión de cambiarla. La niña, que se está recuperando en casa, sufrió varios hematomas, el desprendimiento de un riñón y una fisura de costilla, entre otras lesiones.