El hombre de 27 años que hirió a seis personas armado con un cuchillo y líquido inflamable en un tren de pasajeros en el cantón suizo de Sankt Gallen (en el noroeste del país) ha muerto a causa de las heridas que se provocó él mismo. También ha muerto una mujer de 34 años que recibió una gran cantidad de líquido inflamable, con el cual el asaltante pretendía incendiar el vagón.

El resto de heridos todavía siguen hospitalizados, entre los que se encuentran un hombre de 50 años, un joven de 17, dos mujeres de 17 y 43 y una niña de 6, que se encuentra en un estado más grave. "Su condición sigue siendo crítica", ha explicado Gian Andrea Rezzoli, portavoz de prensa de la policía de Sankt Gallen en el rotativo suizo Tagblatt.

Hasta el momento, la policía suiza ha descartado que se trate de un acto terrorista, sino más bien de un crimen pasional por parte de un hombre suizo que no tenía antecedentes policiales, según ha asegurado un portavoz al diario alemán Die Welt. La muerte del asaltante implica que conocer el motivo del ataque será ahora un poco más difícil pero en cualquier caso, la policía cantonal ha ratificado que "a causa de las imágenes de vídeo en el tren, contemplamos un solo delincuente". Asimismo, las autoridades policiales han confirmado que el tren ha sufrido daños materiales por un valor de 100.000 francos suizos, lo que supondría en torno a 92.000 euros.