El 15% de los incendios desde que comenzó este 2026 en Catalunya han sido intencionados

Este verano ha empezado movido en los bosques de Catalunya en cuanto a incendios y desde principios de año ya se cuentan 4.571 hectáreas las que han sido quemadas, más de 4.000 en los últimos quince días y la mitad de estas en el incendio de les Gavarres. En total, este 2026 ha habido, de momento, 461 incendios, 72 de los cuales han sido intencionados, como el que quemó en Tiana (Maresme) a finales de junio, y otros 148 ocasionados por negligencias, según datos recogidos por la ACN. Es decir, el 15,6% de los incendios fueron intencionados y el 32,1% se originaron por negligencias. En declaraciones a los medios de comunicación desde la sala de comunicaciones de Agents Rurals en Torreferrussa, el jefe de la Unidad de Planificación y Coordinación Operativa del cuerpo, Jordi Pasalaigua, reconoce que cada año los veranos son "más complicados" porque los periodos de altas temperaturas y baja humedad "cada vez se alargan más", e insiste en la necesidad de extremar la precaución.

Con un Pla Alfa con 107 municipios de 17 comarcas en nivel 4 por peligro extremo de incendio, este jueves otro incendio ha vuelto a quemar en Aiguamúrcia. Es el quinto fuego que se produce en los últimos ocho días y algunos alcaldes de la zona empiezan a pensar que se trata de incendios intencionados. En este sentido, los Agents Rurals, el cuerpo que tiene la competencia para investigar el origen de los incendios forestales, creen que, al menos los tres primeros, fueron intencionados, mientras que los Mossos d'Esquadra tienen abierta una investigación para encontrar al incendiario. Los Bomberos han conseguido estabilizar el incendio que ha empezado a quemar a las dos del mediodía en la zona Camp Gran de la Quadra, en el Torrent de la Coca. Los efectivos continúan trabajando para controlarlo y apagarlo definitivamente.

La importancia de las tareas de prevención

Pasalaigua ha remarcado la importancia de las tareas de prevención, que consisten en detectar, cuanto antes mejor, las columnas de humo, inspeccionar las actividades que se realizan en el medio natural o velar por el cumplimiento de la normativa en cuanto a la prevención de incendios. En este sentido, según explica, una de las tareas destacadas durante el verano es el acompañamiento a la siega, un operativo especial de prevención de incendios y apoyo al sector primario que tiene por objetivo reducir el número de igniciones y minimizar los daños derivados de los trabajos de siega del cereal. El jefe de la Unidad de Planificación y Coordinación Operativa de Agents Rurals, sin embargo, que es durante los episodios más críticos del verano cuando se destinan más efectivos del cuerpo a trabajar sobre el terreno para evitar los incendios en unos bosques "cada vez más predispuestos a quemar".

Els Agents Rurals fent ús dels drons / ACN
Los Agents Rurals haciendo uso de los drones / ACN


Acotar la zona quemada y buscar las causas

Por eso, cuando el fuego ya quema, la tarea de los Agents Rurals consiste, inicialmente, en acotar la zona quemada y, cuando la zona ya es completamente segura, como policía científica trabajan para "descubrir las causas y los causantes del fuego". El cuerpo dispone de drones y medios aéreos, que utilizan por cuestiones de seguridad, por la mejor perspectiva que se tiene desde el aire y para calcular la extensión afectada. También tienen una unidad canina, que les es de gran ayuda cuando detectan indicios de intencionalidad y necesitan encontrar elementos acelerantes. Normalmente, la unidad actúa con dos perros para conseguir la máxima fiabilidad y si ambos coinciden en marcar la misma zona, los agentes tienen claro que "allí hay algo" y que hay que coger muestras para enviarlas al laboratorio del Instituto Nacional de Toxicología de Barcelona, explica Anna Subirós, del Grupo Especial Canino (GEK9) de Agents Rurals.