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La 080 Barcelona Fashion, la gran cita del sector en el país, que se está celebrando esta semana, mantiene intacto su propósito: dar visibilidad al diseño hecho en Catalunya, fomentar la innovación y proyectar internacionalmente a los creadores catalanes. La fotografía de esta edición es la de un sector que combina experiencia y futuro. Están las marcas que ya forman parte del paisaje de la moda catalana, como Custo Barcelona, Compte Spain o Escorpion, y está una generación emergente que lleva tiempo pisando fuerte, con nombres como O’barret, Antonio Acuario, Aleixandri Studio o Zoe Oms, presentes en ediciones anteriores.

Trayectoria y relevo generacional

Este es uno de los grandes propósitos de la 080: ser la plataforma en la que el talento joven puede dar el salto y compartir escenario con las firmas de referencia. Un escaparate que no solo sirve para mostrar colecciones, sino para demostrar que Catalunya tiene una industria creativa, viva y con capacidad de competir fuera. Dar voz a los jóvenes diseñadores es esencial para garantizar el relevo generacional y abrirles camino dentro de la industria de la moda.

Un escaparate de tendencias de moda internacional

Si un desfile ha concentrado las miradas, ha sido el de DOMINNICO. La firma de Domingo Rodríguez presentó ayer SUPERNOVA, la colección con la que celebra diez años de trayectoria. Lejos de hacer balance, la propuesta mira hacia delante. "El final de una estrella no significa desaparecer, sino transformarse y dar paso a todo lo que está por venir", resume el diseñador. El referente es Madonna, la reina de la provocación y de las mil y una reinvenciones se convierte en el hilo conductor de la colección. Una figura que siempre ha conectado con el universo DOMINNICO y que ahora toma aún más fuerza. Al fin y al cabo, la moda también va de eso: romper códigos, desafiar convenciones y reinventarse constantemente.

 

La colección fusiona sastrería, lencería y streetwear en una estética deportiva chic más relajada, pero con la provocación justa. Con la Madonna de los noventa como inspiración, las chaquetas bomber se hacen micro, las minifaldas, aún más cortas, y vuelven los códigos de la casa: corsetería, bolsillos cargo, hebillas y detalles metálicos. El resultado es una propuesta que combina sensualidad y sofisticación, con inevitables referencias al Gucci de Tom Ford. El satén y la raya diplomática conviven con los colores neón, que siguen teniendo su sitio. El turquesa y el baby yellow marcan el ritmo, y el lila apunta como uno de los colores de la temporada. Con un detalle que no pasó desapercibido: algunas modelos desfilaban con una revista de la marca en la mano, como si fuera un bolso, en un guiño irónico a los noventa.

El fenómeno DOMINNICO va más allá de la ropa. La front row se llena de caras conocidas y la pasarela tampoco se queda atrás. Para la firma ya han desfilado famosas como Jessica Goicoechea, Carmen Lomana o Mia Khalifa, mientras que en esta edición se han sumado Metrika y Sita Abellán, entre otras, reforzando su estrecha conexión con el universo de la cultura pop.

Diez años después, la firma demuestra que puede evolucionar sin perder su esencia. Y la 080, que sigue siendo el escenario donde se mide el pulso de la moda que se hace en Catalunya.