La Unidad de Trasplante Renal del hospital Vall d'Hebron es el primer centro sanitario europeo que ha probado un nuevo tratamiento que permitiría llevar a cabo el trasplante de riñón a personas que presentan un sistema inmunitario hiperactivo y, por lo tanto, que son inoperables porque su organismo rechazaría el órgano. Este tratamiento se basa en un nuevo fármaco, denominado imlifidasa, que deshace el exceso de anticuerpos en sangre frente a la parte más amplia de antígenos del sistema HLA de la población, que son los que expresan las células de los diversos tejidos del organismo y determinan si un órgano es compatible o no en el caso de cada paciente.

Así pues, este nuevo medicamento evita el rechazo del órgano de forma rápida y casi irreversible. De esta manera, Francesc Moreso, jefe de la Unidad de Trasplante Renal del centro hospitalario barcelonés, ha sintetizado cuál es la principal ventaja del nuevo tratamiento: "Es una nueva herramienta que permite dar acceso al trasplante en los casos de aquellos enfermos que hace muchos años que están en lista de espera". De hecho, el hospital Vall d'Hebron ya ha hecho el estudio clínico en un paciente que llevaba 38 años de diálisis porque ningún riñón era compatible con su organismo. Hasta el momento, los resultados han sido "muy positivos", explican desde la Unidad de Trasplante Renal.

El primer paciente que participa en este estudio en el Vall d'Hebron tiene 54 años y, desde 1984, tiene que hacer diálisis por una malformación en las vías urinarias que le causó una insuficiencia renal crónica terminal. En estos casos, el trasplante del riñón es el tratamiento que es prioritario, pero no siempre es posible. A este paciente le intentaron practicar dos trasplantes el año 1991 y 1996, pero no se pudo, precisamente, porque sus niveles de anticuerpos eran muy elevados. Durante todo este tiempo, nunca se ha encontrado un donante compatible con su cuerpo y fue en mayo de este año cuando empezó el tratamiento con imlifidasa. Desde entonces, se le ha podido hacer el trasplante y ahora continúa en seguimiento ambulatorio y sin requerir diálisis.

 

Estudio clínico en fase III

Hace años que se trabaja en nuevos tratamientos, dado que había que explorar una solución para aquellas personas inoperables. Además, el órgano que se trasplanta tiene una supervivencia media de unos 15 años, de manera que, en el caso de los pacientes más jóvenes, es posible que a lo largo de su vida sea necesario hacer más de un trasplante. En aquellos casos que ya se ha hecho un trasplante o de mujeres con embarazos previos que han permitido el contacto con material biológico de otros individuos, sus sistemas inmunitarios están hiperactivos y, consecuentemente, son más propensos a tener un exceso de anticuerpos en sangre que impide a su cuerpo aceptar el riñón que se intenta trasplantar.

En el estudio que está efectuando el hospital Vall d'Hebron, se está comprobando la eficiencia del fármaco. Anteriormente, la imlifidasa ya se había estudiado en pacientes de Estados Unidos y Suecia, y los resultados fueron esperanzadores porque posibilitaban el trasplante de riñón. Además, los resultados siguen siendo positivos 3 años después de la intervención quirúrgica. El fármaco se administra por vía endovenosa y, de hecho, ya funciona una hora después de que el paciente lo haya recibido, momento a partir del cual el paciente ya podría entrar en quirófano. Según los cálculos del Vall d'Hebron, el medicamento proporciona una "ventana de oportunidad de entre 5 y 6 días". El estudio del fármaco ya se encuentra en fase III, paso previo a su autorización por parte de la Agencia Europea de Medicamentos.