Ni los palpables efectos de la crisis climática que ha experimentado el Estado español este verano, ni las evidencias científicas que se acumulan desde hace décadas son suficientes para que el partido de extrema derecha Vox reconozca el fenómeno. Tanto es así que la formación ha presentado este martes en el Congreso una proposición de ley para poner fin a los objetivos de reducción de emisiones y de generación y consumo de energía de origen renovable que prevé la Ley de Cambio Climático y derogar las prohibiciones de explorar y explotar hidrocarburos y minas de uranio. La formación ha tildado la regulación para paliar los efectos del cambio climático de "fanatismo ideológico de la izquierda".

La propuesta del partido de extrema derecha prevé acabar con la regulación sobre el cese de la producción de carbón nacional, las restricciones para aplicar ayudas fiscales en los carburantes o las obligaciones en los ayuntamientos para aprobar zonas de bajas emisiones y fomentar una movilidad menos contaminante. Según ha defendido el secretario general de Vox en el Congreso, José María Figaredo, a fin de que la política energética "se centre en el bienestar de los españoles y se inspire en el sentido común, y no en el fanatismo ideológico de la izquierda que inspira la Ley de Cambio Climático", al que Vox votó en contra mientras que el PP se abstuvo. "Es hora que los políticos pensemos en el fin de mes y no en el fin del mundo del que nos hablan todos estos sectarios aquí y en Europa", ha afirmado al dirigente de Vox.

Vox quiere apostar por prácticas que se ha demostrado claramente que son nocivas para el medio ambiente, pero alegan que son buenas para la economía. El portavoz parlamentario de Vox, Iván Espinosa dels Monteros, ha atribuido a la Ley de Cambio Climático el encarecimiento de la factura de la luz, por lo cual ha defendido su modificación para poder explotar yacimientos minerales y gasísticos "en cantidades suficientes para proveer España durante décadas sin depender del extranjero".

Reforma tributaria en el sector de la energía

La proposición de ley prevé una disposición para empujar al Gobierno a presentar una reforma tributaria con "una reducción drástica de la fiscalidad energética, con especial incidencia en los sectores de la electricidad y de los carburantes". "Que ahora vengan el PP o el PSOE y acojan nuestras propuestas nos parece fantástico", ha afirmado Figaredo, que ha reivindicado que estas formaciones "asuman también ahora esta propuesta" para acabar con las prohibiciones de explotación de recursos naturales y los objetivos de emisiones.