Suspenso hasta el final. El Gobierno de Pedro Sánchez ya ha puesto las cartas sobre la mesa con los dos decretos de vivienda, pero todavía no sabe si el viernes saldrá vivo de la votación en el Congreso. Junts, el PNV y Podemos mantienen la incógnita y convierten la crisis de la vivienda en el gran hilo conductor de buena parte de las portadas de este jueves. En la calle, mientras tanto, la presión no afloja. Y en la Moncloa no parece que le incomode: cuanto más crezca el coste político de tumbar los decretos, más difícil será para los socios potenciales pulsar el botón rojo. El primer decreto, que concentra buena parte de las medidas, ya ha entrado en vigor después de publicarse en el BOE, mientras que el segundo, que regula la continuidad de los contratos y las indemnizaciones en determinados casos de no renovación, todavía estaba pendiente de publicación esta mañana. Ambos deberán superar el viernes la convalidación del Congreso. Junts y el PNV continúan sin anunciar su voto, mientras que Podemos se ha acercado al "sí" después de que el Sindicato de Inquilinas apoyara los decretos y anunciara más movilizaciones para presionar a los grupos. Y hoy es 1 de octubre, una fecha histórica en Catalunya. Quizás esta es también una de las fotografías políticas más significativas del quiosco de hoy: nueve años después, el 1-O resiste en una sola portada mientras la vivienda, los equilibrios imposibles del Congreso y la presión de la calle ocupan el centro de la escena. Un jueves, en definitiva, de suspenso parlamentario, amenazas nucleares y un avión que estuvo demasiado cerca de convertirse en tragedia.
El País sintetiza perfectamente esta espera con un titular lateral: "Junts y Podemos se debaten entre la presión de la calle y su electorado". El diario explica también cómo el Sindicato de Inquilinas ha entrado de lleno en la agenda política. Podemos había cargado contra la división de las medidas en dos textos, pero el apoyo del movimiento de vivienda a los decretos le complica ahora un voto contrario. Junts, por su parte, se declara "decepcionado y preocupado" y continúa estudiando una letra pequeña que considera insuficiente para proteger a los pequeños propietarios y frenar los fondos de inversión. El Mundo sitúa esta batalla en lo más alto de la portada: "Sánchez apunta a los propietarios y espera el 'sí' de Junts y PNV". La fotografía política es la de un gobierno que ha separado las medidas en dos decretos precisamente para intentar construir mayorías diferentes. A la derecha de la portada, el diario pone el foco en los acampados de la Puerta del Sol, que reclaman que los decretos salgan adelante y preparan nuevas protestas. La presión social, aquella que hace solo unos días amenazaba directamente la Moncloa, se convierte ahora también en una palanca para que los grupos parlamentarios se lo piensen dos veces antes de votar en contra.
El Periódico lo formula aún más explícitamente: "Sánchez presiona a Junts y Podemos con el 'coste político' de tumbar los decretos de vivienda". El presidente español confía, según el diario, en los millones de inquilinos que podrían beneficiarse de las prórrogas. Es probablemente la clave política de la jornada: después de una semana en que la calle ha presionado al Gobierno de Sánchez, ahora esta misma movilización también pesa sobre los partidos que tienen la clave del Congreso. La Vanguardia es más fría y sitúa la crisis en un segundo escalafón en su portada: "El decreto de vivienda topa con recelos de Junts, PNV y Podemos". Y el Ara convierte directamente la incógnita en el principal titular: "Junts mantiene la incógnita sobre el voto a los decretos de vivienda". La formación de Carles Puigdemont avisa de que está "decepcionada y preocupada", mientras Sánchez asegura que continúa siendo "optimista". Nadie enseña aún todas las cartas.
Un vuelo que bordea la catástrofe
Pero si la política española vive pendiente de una votación, el gran susto de las portadas llega desde el aire. El País abre con "Un vuelo a Israel bordea la catástrofe después de que un piloto apuñalara al otro". Un avión de FlyDubai con 174 pasajeros que volaba hacia Tel Aviv tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita después de que el copiloto atacara al capitán en la cabina. Pasajeros y miembros de la tripulación lograron reducir al agresor y recuperar el control del aparato. Israel investiga los hechos como un posible ataque terrorista, aunque la motivación continúa bajo investigación.
La Vanguardia también concede una gran fotografía a "El vuelo israelí que podría haber acabado en tragedia", mientras el Ara destaca la llegada de los pasajeros a Israel y la recepción como a héroes, entre ellos por el primer ministro Benjamin Netanyahu. Es una de esas historias que parecen escritas para una película: un ataque dentro de la cabina, una caída brusca del avión, pasajeros interviniendo y un aterrizaje de emergencia. Pero esta vez pasó de verdad.
Kaliningrado, línea roja para Rusia
Y después está la amenaza. Rusia ha advertido por escrito a la OTAN que podría llegar a utilizar armas nucleares si la Alianza intentara aislar Kaliningrado, el enclave ruso situado entre Polonia y Lituania. La OTAN ha confirmado haber recibido el documento y Mark Rutte ha respondido reclamando a Moscú que abandone una retórica nuclear que considera "absolutamente injustificada".
El Mundo lo lleva con contundencia: "Rusia amenaza por carta a la OTAN con utilizar sus armas nucleares". El País, en cambio, lo relega a la franja inferior: "Rusia amenaza con armas nucleares a los países de la OTAN". Y aquí hay una paradoja interesante de las portadas de hoy: una potencia nuclear amenaza explícitamente a los miembros de la Alianza Atlántica, pero la noticia compite —y en muchos casos pierde— contra los decretos de vivienda y un incidente aéreo. La gravedad de las palabras de Moscú no se corresponde con la jerarquía que los diarios le conceden.
La gran excepción al menú común es La Vanguardia, que abre con economía: "Madrid engrandece su peso en el PIB respecto al resto de autonomías". Según el diario, la Comunitat Valenciana, el País Vasco y Castilla y León han perdido actividad relativa desde el año 2000, mientras Catalunya se mantiene estancada. El Periódico también busca una portada propia y abre con la decisión del gobierno de endurecer el control de la inversión extranjera en defensa e inteligencia artificial.
También hay lugar para la visita de Estado de Emmanuel Macron, que culminó ayer después de reunirse con Pedro Sánchez y participar en varios actos con Felipe VI. El Elíseo define el viaje como la primera visita de Estado de un presidente francés a España desde 2009 y destaca la voluntad de reforzar la cooperación bilateral. La Razón destaca que el rey reivindica a Francia como un socio fiable, El Periódico resume la relación con una expresión bastante gráfica: "Amistad con fricciones", mientras el Ara habla de "sintonía Sánchez-Macron". El resto, ni habla de ello. En cambio, La Vanguardia sí se hace eco de que Andy Burnham, el primer ministro del Reino Unido, abre la puerta al regreso a la UE.
El ABC, por su parte, va por otro camino. Su gran titular denuncia que "El Gobierno (español) pretende colar la 'ley de nietos' con una enmienda trampa" y reserva también una gran fotografía a Juan Jesús Vivas después de declarar ante la jueza sobre la crisis de Ceuta. La Razón vuelve a los acampados de Sol, pero lo hace con una lectura mucho más política: "La Moncloa agita a los acampados de Sol para que rodeen el Congreso", una interpretación que el mismo diario presenta vinculada a fuentes y a su lectura de la estrategia del gobierno español.
En Catalunya, la segunda jornada del debate de política general también asoma tímidamente en las portadas. La Vanguardia destaca la propuesta de Illa de endurecer las penas por la tenencia ilícita de armas y el plan de 800 millones para residencias, mientras el Ara y El Periódico ponen más el foco en la batalla parlamentaria: Junts quiere reprobar al president, pero ERC ya ha avanzado que no apoyará la iniciativa, a la vez que republicanos y Comuns mantienen la presión sobre el Govern para que cumpla los acuerdos pendientes.
Y, en medio de todo esto, hoy es 1 de octubre. Nueve años después del referéndum de 2017, la fecha casi ha desaparecido de las grandes portadas catalanas. Solo El Punt Avui la convierte en protagonista con "1-O: amnistía sin más excusas", coincidiendo con el tramo final del juicio a los cuatro policías que todavía están acusados por las cargas y con más de un centenar de peticiones de amnistía que continúan sin resolverse.
