Cargando...

El presidente del Parlament, Josep Rull, ha reclamado que "algún día se pida perdón" por el 1-O y ha vuelto a exigir la aplicación de la ley de amnistía para que el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y el exconseller Lluís Puig puedan recuperar su escaño en el Parlament, así como para que otros dirigentes independentistas, como el líder de ERC, Oriol Junqueras, y el secretario general de Junts, Jordi Turull, dejen de estar inhabilitados. Rull lo ha hecho este jueves en una declaración institucional desde la Sala de la Mesa de Audiencias del Parlament, en un acto en el que no han participado los miembros del PSC de la Mesa.

Acompañado por los miembros de la Mesa de Junts y ERC, la vicepresidenta primera, Raquel Sans, y los secretarios Juli Fernàndez y Glòria Freixa, Rull ha reivindicado el referéndum del 1 de octubre de 2017 como una expresión de "dignidad colectiva" y ha asegurado que aquel día "el pueblo venció el miedo". El presidente de la cámara ha definido el 1-O como un momento en que los ciudadanos protegieron las urnas y ha defendido que esta efeméride forma parte del "patrimonio inmaterial y político de Catalunya".

En su discurso, Rull también ha puesto el foco en la aplicación de la ley de amnistía, aprobada en 2024 y que, según ha recordado, representó un "punto de inflexión" en el conflicto político catalán. Después de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), el presidente del Parlament ha reclamado que se acaben las "argücias legales" y el "filibusterismo judicial" que, según ha denunciado, están dilatando la aplicación de la norma.

"Después de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea pedimos por enésima vez que se ponga fin a las argücias legales y al filibusterismo judicial que dilatan su aplicación", ha afirmado Rull, que ha apuntado que es consciente de que la aplicación de la ley ya está cerca. El presidente del Parlament ha advertido, sin embargo, que la amnistía no resuelve la cuestión de fondo del conflicto catalán ni el "anhelo de libertad" del independentismo. En este sentido, ha sostenido que esta cuestión deberá volver a abordarse "a fondo y con consecuencias".

"Denunciar la persecución"

Rull también ha reivindicado que la conmemoración del 1-O no debe limitarse a recordar los hechos de hace nueve años, sino que debe servir para "denunciar la persecución de un movimiento independentista". Según el presidente de la cámara catalana, esta persecución se produjo con la voluntad de "hacer daño, castigar, desmovilizar y deshumanizar al adversario".

El presidente del Parlament ha lamentado asimismo que, a pesar de los cambios producidos desde el 1 de octubre de 2017, persista lo que considera una situación de "anormalidad democrática". Rull ha calificado de "bloqueo prevaricador" la situación generada en torno a la aplicación de la ley de amnistía. "Muchas cosas han cambiado desde el 1 de octubre de 2017, pero la anormalidad democrática, desgraciadamente, sigue existiendo. Negar esto, o hacer ver que no existe, es negar la realidad", ha subrayado.