Mariano Rajoy no hará dimitir a los ministros de Justicia y Hacienda reprobados, Rafael Catalá y Cristóbal Montoro, porque la demanda parte de un planteamiento que el presidente considera "absurdo". Así se ha pronunciado Rajoy durante la sesión de control en el Congreso este miércoles, cuando la diputada del PSOE, Margarita Robles, le ha preguntado sobre qué medidas pensaba tomar al respecto y por qué no cesaban.
El jefe del ejecutivo ha cargado sobre la causa de la reprobación de Montoro, la inconstitucionalidad de la amnistía fiscal de 2012, dictaminada por el Tribunal Constitucional. Ha dicho que no la compartía, pero la acataba. Aquí ha puesto el ejemplo que resultaría "absurdo" que dimitieran diputados que firman un recurso, si es que el TC no les da la razón finalmente.
A continuación, Rajoy se ha excusado con que no sería una atribución del parlamento, sino del ejecutivo, la de separar ministros y nombrarlos. "Es como si yo me quisiera aprobar el presupuesto, no puedo, porque es atribución de las Cortes Generales", ha afirmado. Más tarde, ha recordado que las decisiones de la Cámara no son vinculantes en ese sentido, aunque sirven para el control político. "No me obligan a tomar una decisión y sabe que eso haré", ha asegurado.