"Ahora mismo no tengo los apoyos y el Rey no me lo ha ofrecido". Estas han sido las palabras del presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, después de su reunión con el rey Felipe VI en la Zarzuela. Rajoy ha asegurado que quedaba "a disposición" y a la espera de ver "qué pasos daría el monarca", a pesar de que él ya le ha trasladado su propuesta de acuerdo y la del Partido Popular (PP). Esta pasaría por "un gobierno de PP, PSOE y Ciudadanos".

Rajoy ha asegurado que el líder de este gobierno tendría que ser él mismo, y que en ningún caso estaría dispuesto a permitir que fuera Pedro Sánchez o alguien más. El presidente de los populares cree que su opción "contaría con una mayoría de diputados y senadores" y sería "mejor para España". Por eso, ha afirmado que se ocuparía de los pilares que afectan a los ciudadanos: "Europa, la igualdad, la lucha contra el terrorismo, y la recuperación económica".

Al mismo tiempo, Mariano Rajoy ha afirmado que también le había explicado a Felipe VI que había "otra opción". Esta estaría constituida por el PSOE, con "el apoyo de los independentistas", vía abstención, y los votos favorables de Podemos. Esta opción "no sería buena para España", ni para "transmitir el mensaje de estabilidad" que según él, el país necesitaría proyectar en Europa ahora mismo.

En consecuencia, él sólo ve dos opciones. "La opción de la moderación, el realismo, y la opción del radicalismo y los partidos que cuestionan la soberanía nacional española". Por el contrario, su propuesta, con 253 diputados, garantizaría "la unidad de la nación española", entre otros puntos. Ahora bien, Pedro Sánchez "se niega al diálogo, no al acuerdo, sino al diálogo. Y sin él, no podemos hacer este gobierno". Para Rajoy, los ciudadanos "quieren que dialoguemos".

Ahora bien, el actual presidente en funciones asegura que en ningún caso se abstendrá para que gobierne el PSOE con Ciudadanos, a pesar de que siempre respetará la voluntad del Rey, en caso de que proponga a Sánchez. Pero si finalmente no hay acuerdo posible, Rajoy afirma que “nuevas elecciones no sería un escenario bueno para España”. Así, la propuesta del PP sigue en pie y adelante.