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Agentes del Cuerpo Nacional de Policía y de la policía municipal de Madrid han iniciado este martes el desalojo de la acampada por el derecho a la vivienda en la Puerta del Sol. Durante las últimas horas habían empezado a desmontar las tiendas y marcharse algunos de los centenares de manifestantes que han acampado en el corazón de la capital española desde el pasado 26 de septiembre, coincidiendo con el desahucio de Maricarmen Abascal, la anciana ya fallecida que se convirtió en símbolo de la lucha por la vivienda en el país. Los organizadores ya preveían la disolución progresiva del espacio para preparar la huelga general del 11 de noviembre, que también ha sido convocada con la vivienda en el centro.

La cuenta oficial de la acampada, el Movimiento26S, ha publicado algunos vídeos del desalojo por parte de los agentes y, posteriormente, la Delegación del Gobierno de España en Madrid lo ha confirmado en un comunicado. El desalojo ha empezado hacia las tres de la madrugada, momento a partir del cual unos 400 agentes han empezado a echar a los manifestantes y a desmontar las tiendas de campaña. Los servicios de limpieza del Ayuntamiento de Madrid las trasladarán a los depósitos municipales para después devolverlas a quien las reclame. En el momento que ha empezado todo había unas 334 personas durmiendo en la Puerta del Sol.

Durante la intervención, han sido detenidas dos personas por resistencia a la autoridad. Algunos de los acampados han denunciado que no se les ha permitido recoger sus pertenencias. Desde el movimiento 26S han asegurado que la intervención policial para proceder al desalojo ha sido "violenta" y han añadido que durante la misma diversas personas "han resultado heridas" por golpes y el uso de "gas pimienta".

El ejecutivo español, si bien en un primer momento apoyó la acampada y la permitió a pesar de las quejas de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, ha justificado ahora la intervención porque ha cambiado la naturaleza de la acampada: algunas organizaciones convocantes ya se han retirado y quienes pernoctan en la plaza han empezado a ser personas sin hogar y colectivos vulnerables. Este lunes, sin embargo, la acampada ya presentaba menos tiendas, después de que la mayoría de los organizadores anunciaran la disolución progresiva y el desplazamiento de la movilización a los barrios antes de la huelga general del 11 de noviembre. Sin embargo, un núcleo de los manifestantes había decidido quedarse.

 

Fuentes de la Delegación del Gobierno en Madrid han destacado en un comunicado a los medios la coordinación entre los cuerpos y servicios participantes —que ha incluido efectivos de los bomberos y de los servicios sociales madrileños— y han agradecido la profesionalidad de los funcionarios que han intervenido en una actuación "que ha permitido completar el desalojo sin alteraciones violentas del orden público bajo los principios de oportunidad, congruencia y proporcionalidad". El Ejecutivo español ha justificado que su actuación durante las últimas semanas se ha guiado por la proporcionalidad para garantizar a la vez el derecho a la protesta pacífica y también la protección de los bienes y el uso ordinario de la plaza, con la decisión de desalojar como "último recurso".

El Gobierno ya remitió un escrito a los acampados el 26 de octubre donde se los informaba que había transcurrido un periodo de tiempo "razonable" en que habían podido llevar a cabo sus reivindicaciones y se les informaba de que podría resultar "legítimo" poner fin a la acampada. El 29 de octubre se remitió un segundo escrito en que se exigía el desmantelamiento de la acampada lo antes posible.

Los servicios de limpieza trabajan en la Puerta del Sol / EFE
Los servicios de limpieza trabajan en la Puerta del Sol / EFE
La policía desaloja la acampada en la Puerta del Sol / EFE

Una pequeña ciudad autoorganizada en el centro de Madrid

La acampada se instaló el pasado 26 de septiembre con el desahucio de Maricarmen como detonante y por iniciativa del Sindicato de Inquilinos. Posteriormente, el día a día de la acampada se ha llevado en las llamadas comisiones, colectivos de voluntarios organizados de manera horizontal que han canalizado las necesidades y han repartido las tareas. Durante estas semanas, la acampada era casi una pequeña ciudad, con calles y plazas con su propio nombre entre las tiendas de campaña. Las imágenes han remitido inevitablemente al movimiento 15M, si bien ahora con la crisis de la vivienda en el centro.

La acampada en la Puerta del Sol durante las últimas semanas / EFE