Orriols suelta un "en Suiza falta gente" en un enganchón con Salellas por el conflicto de un casal en Berga

Nuevo choque en las redes sociales entre el alcalde de Girona, Lluc Salellas (CUP), y la alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols (Aliança Catalana), en medio de la polémica por la ocupación del local del histórico Casal Panxo de Berga por parte de la formación de extrema derecha independentista. El intercambio de reproches ha ido subiendo de tono hasta incluir descalificaciones personales y referencias al exilio independentista. La discusión se enciende después de que Salellas acusara a Aliança Catalana de seguir una estrategia política alineada con los intereses del Estado español: “Blanquear Societat Civil Catalana y cargarse casales independentistas como el de Berga. Es el sueño de los servicios secretos del Estado español”, escribió. El edil gerundense añadía que “todo hace pensar que es la práctica política” del partido de Orriols.

La respuesta de la alcaldesa de Ripoll no se hizo esperar. Orriols cargó con dureza contra Salellas y la CUP: “No sois independentistas, sois vulgares totalitarios y ensuciaparedes... Preocúpate de la recogida de basuras en Girona, que bastante trabajo tienes”. Un tono que se mantuvo en las réplicas posteriores. Salellas, por su parte, reivindicó su trayectoria dentro del movimiento independentista: “Hace más de veinticinco años que milito, con juicios en la Audiencia Nacional incluidos. A mí, ni ABC ni Vidal-Quadras nunca me han aplaudido. Ni quiero que lo hagan”. Y remachó con un dicho popular: “Quien mucho abarca, poco aprieta”. El enganche culminó con una frase especialmente polémica de Orriols: “En Suiza falta gente...”, en referencia implícita al exilio de dirigentes independentistas como Anna Gabriel.

 

La batalla por el Casal Panxo

La disputa verbal se enmarca en el conflicto político y simbólico abierto en Berga. Después de la pitada que recibió Orriols durante la Patum, Aliança Catalana ha intensificado su presencia en la capital del Berguedà con una maniobra que ha sido interpretada como una provocación: instalar su nueva sede en el antiguo local del Casal Panxo, histórico espacio de la izquierda independentista. Tal como ha explicado Regió7, el movimiento llega después de un complejo serial político e inmobiliario. La formación Berga Grup Independent (BeGI), de donde proviene la candidata de Aliança para el 2027, Judit Vinyes, acabó fracturada a raíz de la integración con el partido de Orriols. Paralelamente, el local que debía ser la primera sede de Aliança quedó fuera de juego después de que uno de los fundadores del BeGI comprara el edificio con la intención de convertirlo en archivo y museo comarcal.

Sin sede, Aliança encontró una oportunidad inmediata en el local que acababa de dejar el Casal Panxo, que había estado allí durante 17 años. La entidad había abandonado el espacio hacía pocos días, después de que los propietarios rescindieran el contrato. Al día siguiente, el nuevo alquiler con Aliança ya estaba cerrado. La jugada ha sido explotada políticamente por Orriols, que presumió en las redes: "Os hemos arrebatado el Casal Panxo, y os arrebataremos la alcaldía". La líder de Aliança también ha desafiado a los críticos a seguir silbándola, después de los incidentes vividos durante la Patum.