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La ministra de Defensa, Margarita Robles, visitará este viernes el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y condecorará con distinciones a algunos de sus integrantes. Una actividad en la agenda oficial de la titular de Defensa tras la polémica alrededor de la crisis migratoria de Ceuta y los avisos sobre la incursión masiva sobre la frontera desde Marruecos el pasado 30 de julio. Robles ha defendido en todo momento la labor del CNI, que recae bajo su ministerio, ante la versión de la Moncloa y del Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska de que no se recibió ningún aviso que apuntara a lo que iba suceder.

Margarita Robles ha defendido la labor de los servicios de inteligencia españoles en el marco de la crisis de Ceuta en todo momento, e incluso permaneció como la única miembro del Gobierno de Pedro Sánchez que mantuvo que hubo avisos previos al salto, contradiciendo públicamente las declaraciones del propio presidente Sánchez, del titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y de media docena de ministros que afirmaron que no hubo tales informes. La desclasificación de documentos relativos a los sucesos en la ciudad autónoma finalmente ha revelado que el CNI alertó a la delegación del Gobierno en Ceuta y a la Guardia Civil vía WhatsApp.

Sin embargo, la Moncloa ha replicado que esos mensajes no fueron alertas "formales", afeando a la inteligencia española que no elevara la advertencia cuando era "su competencia y responsabilidad". El CNI, sin embargo, sí que admitió en una nota difundida por el Gobierno que "no anticipó la magnitud" de lo que iba a suceder, con la entrada irregular de más de 80.000 personas de golpe. Robles se ha alineado con los servicios de inteligencia al afirmar que el suceso fue "imprevisible". En un intento de zanjar la polémica, abrió la puerta a la autocrítica cuando indicó que "todo se puede hacer mejor".

La polémica de final de verano: los avisos del CNI y los relatos contradictorios en el Gobierno

De acuerdo con los informes desclasificados por el Gobierno, hacia el 28 y 29 de julio las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado ya habían detectado mensajes que alentaban el cruce de la frontera de Ceuta, a nado o saltando la valla. Un agente del CNI escribió por mensaje de WhatsApp al jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, en el que avisaba de un llamamiento a cruzar el día 30 por la noche, coincidiendo con la fiesta del Trono en Marruecos. El agente señaló que esos mensajes tenían una gran difusión, y avisó de ello también a la Guardia Civil, mientras que el CNI lo comunicó a los servicios de inteligencia marroquíes. 

Sánchez, Marlaska y el resto de ministros, a excepción de Robles, defendieron que no hubo ningún informe formal que advirtiera de la magnitud de lo que iba a suceder. Asimismo, la Moncloa ha insistido en que el agente del CNI no elaboró un informe ni elevó la información a sus superiores. La tesis oficialista es que hubo información sobre la convocatoria y se sabía que había movimientos al otro lado de la frontera, pero no existía una alerta formal que anticipara que hasta 80.000 personas iban a asaltar la valla a la vez. El delegado del Gobierno en Ceuta sostiene que no le llegó esa información de su gabinete y el jefe de gabinete, Gonzalo Sanz, ha dimitido este septiembre.