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El exconseller de Cultura Lluís Puig ha regresado este jueves al Parlament de Catalunya después de nueve años de exilio con un mensaje de continuidad de la lucha independentista. "Hoy nada termina, sino que continúa hasta conseguirlo", ha proclamado en su intervención en el hemiciclo, donde ha reafirmado su compromiso con la independencia de Catalunya y ha denunciado la represión del Estado. La última vez que Puig pisó la cámara catalana fue el 27 de octubre de 2017, cuando era conseller del Govern de Carles Puigdemont que proclamó la independencia.

Puig ha llegado al Parlament después de ser recibido en la puerta de la cámara por el presidente, Josep Rull. En el interior, los miembros de la Mesa y los diputados de los grupos independentistas lo han recibido con aplausos y gritos de independencia. Entre los asistentes había varios exmiembros del Govern de Puigdemont, como el exvicepresidente Oriol Junqueras y los exconsellers Meritxell Borràs y Quim Forn, así como la expresidenta del Parlament Laura Borràs y el cantante Josep Miquel Arenas, Valtònyc, con quien compartió el exilio. Antes de la intervención, el exconseller ha participado en una audiencia con todos los miembros de la Mesa, incluido el vicepresidente segundo, el socialista David Pérez. En el hemiciclo no estaban los diputados de Vox ni tampoco el presidente de la Generalitat, Salvador Illa.

"Nueve de los últimos trece presidentes han sufrido la represión del Estado"

Puig ha comenzado el discurso citando las palabras de Ventura Gassol, que también fue conseller de Cultura en el exilio: "¡Catalunya es eterna y ningún poder de la tierra podrá destruirla!". A partir de esta referencia, ha reivindicado la persistencia del país a pesar de la represión y ha recordado que esta ha sido una constante en la historia catalana. "A menudo es deliberadamente olvidado que de los últimos trece presidentes de la Generalitat, nueve han sufrido la represión del Estado. Uno de ellos, asesinado. ¡No es nada normal!", ha afirmado.

El exconseller ha denunciado que fue expulsado ilegítimamente del Parlament con el visto bueno de algunos partidos que continúan representados en la cámara. "Simplemente por poner urnas", ha remarcado, en referencia al proceso independentista de 2017. Puig ha defendido que el exilio no ha sido gratuito, pero ha servido para representar la voluntad del pueblo catalán y mantener viva la reivindicación nacional. Durante estos nueve años, ha explicado, se han impulsado iniciativas culturales y se han desarrollado actuaciones que han tenido consecuencias jurídicas. En el balance de este periodo, ha señalado dos grandes derrotas: la judicial, que, según ha dicho, todavía resuena en toda Europa, y la política. "El fracaso absoluto de la estrategia de querer hacer desaparecer nuestras convicciones", ha sentenciado.

 

Reproches por la situación social de Catalunya

Puig también ha aprovechado el regreso al Parlament para denunciar los problemas sociales que, a su parecer, continúan sin una respuesta adecuada. "El país no es el mismo que hace nueve años y nosotros tampoco lo somos", ha afirmado, antes de lamentar que la situación política no haya servido para impulsar avances en el bienestar de la ciudadanía. En este sentido, ha hecho referencia a las movilizaciones de maestros y médicos, a las dificultades de los agricultores para mantener las tierras, al encarecimiento de los alimentos y al mal funcionamiento de los trenes. También ha mencionado el cambio climático como uno de los retos que el país debe afrontar.

El exconseller ha lamentado que los acontecimientos políticos de los últimos años hayan desviado la atención de los problemas sociales y ha defendido la necesidad de una iniciativa política que permita abordarlos. En este contexto, ha explicado que había preparado un escrito dirigido al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en el que quería plantear la falta de una propuesta de modelo político para Catalunya después del encarcelamiento de nueve dirigentes independentistas y el exilio de siete personas.

"Continúo declarándome convencidamente independentista"

En el tramo final del discurso, Puig ha reafirmado su compromiso con la independencia y ha defendido la cultura como una herramienta para expresar las aspiraciones del pueblo catalán. "Continúo declarándome convencidamente independentista", ha proclamado ante los diputados. El exconseller también ha querido agradecer el apoyo recibido durante los años de represión y exilio, con una mención especial a la Catalunya Nord, que ha definido como su hogar durante este período. Ha reivindicado la solidaridad de las personas que le han apoyado y ha expresado el convencimiento de que este apoyo se mantendrá.

"La solidaridad es el pilar para construir el futuro", ha afirmado Puig, que ha cerrado la intervención con un mensaje de perseverancia y continuidad de la causa independentista. El regreso al Parlament, ha dejado claro, no representa un punto final, sino un nuevo capítulo de una lucha que considera todavía vigente.