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Oriol Junqueras, Raül Romeva y Dolors Bassa han celebrado la aplicación de la amnistía por parte del Tribunal Supremo y han reafirmado su compromiso con la independencia de Catalunya. Los tres dirigentes de Esquerra Republicana han comparecido conjuntamente en la sede del partido, en Barcelona, después de que el alto tribunal haya declarado extinguida su responsabilidad penal por la condena del procés, una decisión que también afecta a Jordi Turull. La resolución deja sin efecto las inhabilitaciones que todavía tenían vigentes y les permite volver a optar a cargos públicos.

"¡Es un día de victoria, de celebración después de nueve años de represión!", ha afirmado Junqueras, que ha denunciado el carácter injusto de las consecuencias judiciales del procés independentista. El presidente de ERC ha puesto el acento en el impacto personal de la inhabilitación, que hasta ahora le impedía ejercer como profesor universitario. "Hoy hay dos niños en Catalunya que recuperan un padre en condiciones de hacer su trabajo como profesor de universidad", ha expresado. Junqueras ha considerado que esta situación evidencia la dureza de una represión que ha calificado de brutal e innecesaria. También ha asegurado que la actuación del Estado respondía al miedo hacia el independentismo: "Nos han tenido y nos tienen mucho miedo. Y hacen bien en tenernoslo".

Junqueras defiende una nueva etapa política sin judicialización

El líder republicano ha acusado al Estado español de menospreciar la democracia y ha recordado que la represión también ha afectado a diversas generaciones de su familia, entre ellas su madre, su abuela y dos de sus bisabuelos. Junqueras ha sostenido que un estado que necesita actuar reiteradamente con esta dureza contra una sociedad es un estado fallido. Ante la nueva situación judicial, ha defendido que la política vuelve a su terreno y deja atrás la judicialización. En este sentido, ha renovado el compromiso de ERC con la construcción de mayorías democráticas, políticas y sociales que permitan poner todas las herramientas y los recursos en manos del pueblo de Catalunya. 

Dolors Bassa también ha reivindicado la amnistía como el resultado de una lucha colectiva que se ha prolongado durante nueve años y ha agradecido la implicación de las personas que la han hecho posible. "Hoy podemos decir que cambia la etapa y volvemos a la política en manos de la política", ha manifestado. La exconsellera ha insistido, sin embargo, en que la resolución judicial no modifica los objetivos del movimiento independentista. "El 1-O sigue siendo un hito importante. Nuestro ideario es continuar hasta conseguir la independencia del país. Es la única manera de salir de este estado fallido", ha defendido.

Romeva recuerda que el mandato de autodeterminación sigue vigente

Raül Romeva ha situado la decisión judicial como una oportunidad para reanudar el trabajo político interrumpido y ha querido recordar a todas las personas que han sufrido la represión, más allá de los dirigentes beneficiados por la resolución. "Esto es un punto y seguido", ha afirmado el exconseller, que ha advertido de la necesidad de no perder de vista las reivindicaciones que originaron el procés independentista. Romeva ha defendido que los compromisos políticos siguen pendientes y ha reivindicado la voluntad de la ciudadanía de decidir el futuro de Catalunya. "Estamos aquí porque teníamos un mandato, todavía lo tenemos, y se llama democracia y se llama ejercicio del derecho de autodeterminación. No nos olvidemos", ha remarcado.

La decisión del Supremo llega después de que el Tribunal Constitucional diera amparo a Bassa y obligara a revisar la negativa a aplicar la amnistía al delito de malversación. A pesar de acatar el pronunciamiento, los magistrados del Supremo han criticado duramente la interpretación del Constitucional. Mientras tanto, la aplicación definitiva de la amnistía a Carles Puigdemont, Toni Comín y Lluís Puig sigue pendiente de completar los trámites judiciales correspondientes, aunque el juez instructor Pablo Llarena ya ha levantado las órdenes de detención que pesaban contra los tres.