La versión oficial de Defensa sobre el brote de sarna que afecta a militares destinados en Ceuta ha provocado un fuerte malestar entre miembros de las Fuerzas Armadas. Diversos efectivos acusan a la Comandancia General de Ceuta de "venderlos" con unas explicaciones que, aseguran, no se corresponden con lo que han vivido en los cuarteles durante las últimas semanas. El Ministerio de Defensa y el Ejército de Tierra han confirmado hasta ahora 24 militares contagiados y sostienen que el brote de sarna no tiene relación con el contacto de los efectivos con los migrantes llegados masivamente a Ceuta a partir del pasado 30 de julio. El argumento principal es que dos de los casos se habrían producido antes de esta fecha. El malestar se ha intensificado porque los efectivos interpretan que la versión oficial acaba trasladando sobre los mismos militares la responsabilidad del origen y la propagación de la enfermedad.
El pasado martes, el Ministerio de Defensa remitió un comunicado a raíz de las quejas de la Unión de Militares de Tropa (UMT) y de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), que habían reclamado información sobre esta cuestión. En la nota, el departamento aseguraba que la causa no está relacionada con el contacto que el personal militar haya podido mantener con los inmigrantes llegados durante los últimos días. Explicaba que se trata de una infección habitual en zonas con una humedad elevada y que se han adoptado medidas tanto para atender a las personas afectadas como para higienizar las instalaciones. Todos los infectados están recibiendo el tratamiento recomendado por las autoridades sanitarias después de que se haya confirmado el diagnóstico. Según el Ejército, en la ciudad hay "zonas de elevada humedad donde la infección es más común", y ha comparado la situación con los casos de sarna registrados entre personal de las Fuerzas Armadas que participó en las tareas de asistencia después de la DANA en la el País Valencià.
Esta explicación tampoco convence a las asociaciones militares. La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) asegura que no recuerda ningún brote de sarna de esta magnitud en los cuarteles de Ceuta y ya había reclamado transparencia a Defensa ante la aparición de los primeros casos. Su portavoz, Marco Antonio Gómez, advirtió de la necesidad de aclarar qué estaba pasando, teniendo en cuenta que este tipo de enfermedades están sometidas a mecanismos específicos de vigilancia sanitaria cuando se presentan en forma de brote.
Los militares consultados por El Pueblo de Ceuta, niegan las explicaciones de la Comandancia. Aseguran que no tenían constancia de ningún caso de sarna antes del 30 de julio y reclaman que Defensa aporte datos concretos que permitan saber cuándo se detectaron realmente los primeros contagios. "Nos están culpando a nosotros, los militares, de haber traído la sarna y de esparcirla", denuncia uno de los testimonios recogidos por el diario ceutí. Los militares explican que hace semanas que trabajan en unas condiciones especialmente exigentes a raíz de la crisis migratoria y lamentan sentirse ahora desprotegidos por sus propios mandos. Según estos testimonios, los efectivos han estado en contacto durante días con personas migrantes que se encontraban en situaciones de gran precariedad y con unas condiciones higiénicas muy deficientes. Por ello, cuestionan que Defensa descarte cualquier posible relación entre este despliegue y los casos aparecidos posteriormente en las instalaciones militares. "Nos estamos infectando, sin descansar", aseguran, mientras continúan desarrollando sus funciones en una situación que califican de extraordinaria.
Discrepancia en el número de afectados
La cifra de afectados es otro de los puntos de discrepancia. Aunque la Comandancia General mantiene oficialmente el recuento en 24 militares, fuentes conocedoras de la situación citadas por El Pueblo de Ceuta elevan el número a al menos 28 casos. La Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (ASFASPRO) ha ido todavía más allá y ha advertido que la cifra podría llegar a los 60 afectados, teniendo en cuenta el periodo de incubación de la sarna y la posibilidad de que haya militares contagiados que todavía no hayan desarrollado síntomas.
Defensa ha ordenado la desinfección de las instalaciones de la Comandancia General y su Jefatura de Sanidad ha establecido un protocolo para intentar evitar nuevos contagios. Los militares diagnosticados ya están recibiendo el tratamiento indicado por las autoridades sanitarias.
La controversia ha llegado también al terreno político. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, afirmó que en Ceuta hay una "crisis de salud pública" porque los casos de tuberculosis y sarna se suman, según él, a la saturación de los servicios sanitarios.
Entre los efectivos afectados, sin embargo, la principal reclamación es otra. Después de semanas trabajando en primera línea de la crisis migratoria, exigen a Defensa "transparencia, datos y explicaciones" y piden que no se presente a los militares como responsables del problema sanitario sin aclarar antes con precisión "dónde, cuándo y cómo" comenzaron los contagios.