El Gobierno y comunidades autónomas han aprobado este jueves destinar 25 millones de euros a Ceuta para la gestión de la crisis migratoria. Esta partida extraordinaria irá para atender a los menores migrantes no acompañados que cruzaron la frontera desde Marruecos el pasado 30 de julio y que permanecen en la ciudad autónoma a la espera de dirimir su situación. El Ministerio de Infancia, a cargo de Sira Rego, ha encabezado la Conferencia Sectorial de esta mañana para abordar la cuestión, a la que no han acudido las comunidades donde los consejeros de Infancia son de Vox: Extremadura, Aragón y Castilla y León. El voto favorable ha sido unánime entre el resto de comunidades. Tras la reunión, el Ejecutivo se ha reafirmado en la intención de acoger a los menores solos: "No vamos a aceptar, como dice el PP, una deportación masiva de niños. Nos negamos a esto rotundamente", ha aseverado Rego.
En la reunión de este jueves, la ministra Rego, que pertenece a la rama de Sumar del Gobierno de coalición, ha reiterado que España respetará "los derechos humanos y el ordenamiento jurídico" y dará una atención "garantista" e "individualizada" a todos los menores llegados a Ceuta. La titular de Infancia ha cifrado en 1.500 los menores identificados por ahora y ha aseverado que ya trabajan estos expedientes uno a uno. Sin embargo, ha insistido en que estos trámites y procesos requieren tiempo y que lo mejor es que los menores sean trasladados a la península lo antes posible para, en primer lugar, destensionar la ciudad de Ceuta y, en segundo lugar, dar una mejor atención y alojamiento a los niños con los distintos mecanismos disponibles para ello.
Así, Rego ha cargado contra las comunidades gobernadas por PP y Vox por su negativa a la acogida. La ministra ha aseverado que no va aceptar, "como dice el PP, una deportación masiva de niños" y ha acusado al líder popular, Alberto Núñez Feijóo, de pedir que se haga "una cosa ilegal, abrazando las hipótesis más ultras". "Las voces más ultras no sé qué sugieren. ¿Poner a los niños en un autobús y dejarlos en la frontera con Marruecos? Esto no se puede hacer", ha aseverado la ministra, con la ley en la mano. Los populares han defendido durante estos días el retorno de todos los migrantes de nuevo a Marruecos, independientemente de su edad. Los consejeros de Vox, por su parte, no han acudido a la cita de este jueves y han anunciado que impugnarán judicialmente los posibles traslados de menores desde Ceuta.
Infancia ha propuesto a las comunidades tres opciones para la gestión de la acogida. En primer lugar, que se suscriban convenios con entidades sociales para que atiendan a los menores en diversos puntos de la península. De acuerdo con el ministerio, de esta manera Ceuta mantendría la tutela de los menores, pero las entidades sociales asumirían la acogida y la atención. La segunda vía es que hay mecanismos de cooperación bilaterales entre comunidades autónomas, de manera que, si se ponen de acuerdo, el traslado puede ser de manera "casi inmediata". Y, finalmente, Rego ha apuntado que hay numerosas familias que han expresado al Gobierno su voluntad de acoger.
Sin embargo, Rego ha recordado que la ley establece que la tutela y la capacidad de iniciar procesos son de las comunidades autónomas. Así que es el gobierno de Ceuta el que tiene la pelota sobre el tejado. Con todo, la ministra ha aseverado que el Gobierno se compromete a poner "los recursos y la coordinación". Rego ha afirmado que lleva trabajando desde el primer minuto en la cuestión y ha rechazado la narrativa de que el Gobierno ha estado de vacaciones sin hacer nada. También ha aseverado que celebrarán las conferencias sectoriales que hagan falta para desencallar la situación, pero ha instado a las comunidades gobernadas por el PP a colaborar. Sobre la tardanza de los procesos, ha justificado que los trámites administrativos y la aprobación de partidas económicas son procesos lentos.

"En la mayoría de los casos no hay posibilidad de retorno y nos toca acoger"
La ministra ha insistido en que la ley española y europea es muy "garantista" en el caso de los menores, de quien prevalece siempre su "interés superior", y que se debe dar una atención individualizada con entrevistas a los menores uno a uno para esclarecer su situación. En este proceso, en que interviene la Fiscalía, se debe dirimir si vienen de la calle, si tienen familiares, si huyen de situaciones de violencia, para tomar decisiones en cada caso. En este sentido, ha apuntado que el perfil ha cambiado mucho en pocos años y que cada vez vienen más niñas y menores de 13 años. Además, ha insistido en que el reagrupamiento familiar es siempre la primera opción, pero que no es fácil devolver a los menores, ya que debe haber garantías de que tienen un entorno familiar seguro al que volver o servicios sociales que los acojan. Sobre esto, ha añadido que en el caso de Marruecos tienen sobre la mesa más de 600 expedientes anteriores al 30 de julio sin resolver.
"En la mayoría de los casos no hay posibilidad de retorno. Y ahí lo que nos toca como sociedad de derecho y de acogida, como país históricamente migrante, es acoger y cuidar de esos niños", ha aseverado Sira Rego. La ministra también ha aprovechado para criticar las políticas migratorias europeas y ha defendido un sistema de migración seguro y regulado, para que los migrantes no deban pasar calvarios o jugarse la vida.
La partida de 25 millones de euros se suma a los 5,5 millones que Ceuta ya recibió en julio, en el marco de un fondo distribuido entre las comunidades para atender a la infancia migrante no acompañada. En esa partida, por un total de 35 millones de euros, el Gobierno reservó mayores pellizcos para los territorios sometidos a una mayor presión migratoria desde las rutas habituales de migración irregular: Canarias, las Illes Balears, Ceuta y Melilla.
La prioridad es llevar a 500 niñas a la península
El Gobierno cifra en 1.500 los menores identificados hasta el momento en Ceuta y trabaja en un plan para el traslado urgente de 500 niñas a otras comunidades autónomas, puesto que estas son más vulnerables ante el riesgo de sufrir agresiones en las calles y su protección se ha considerado prioritaria. En cuanto a los adultos, podrán solicitar asilo y ser acogidos si provienen de países en guerra o sufren persecución y violencia en sus lugares de origen. La migración económica no está amparada de la misma manera y Marruecos está considerado un país seguro, de manera que los migrantes adultos marroquíes han sido o pueden ser devueltos.
Ceuta está inmersa en esta crisis migratoria desde el pasado 30 de julio, cuando hasta 80.000 personas irrumpieron a través de la valla fronteriza con Marruecos con la pasividad de las autoridades del reino alauita. La gran mayoría han sido devueltos, pero queda un número indeterminado de migrantes en la ciudad, entre menores y potenciales solicitantes de asilo, muchos de los cuales han estado hacinados en calles y en la playa de El Trampolín a la espera de la respuesta de las autoridades españolas para dirimir su futuro. Durante estos días se ha advertido una especial presión asistencial en los centros médicos ceutíes, por la llegada de migrantes con cuadros de sarna, gastroenteritis y tuberculosis.
El Gobierno ha habilitado ya dos espacios en Ceuta para la acogida temporal de un total de 1.800 migrantes. El Ejecutivo ubicó los centros en Loma Margarita y en el parking de El Embolsamiento. En estos centros, los migrantes se han encontrado camas, mesas para comer, lavabos, agua y atención psicológica. Sin embargo, muchos de ellos han rechazado quedarse y han vuelto a El Trampolín. El Gobierno sigue tratando de ampliar el número de plazas de acogida habilitando espacios, si bien ha chocado con los ceutíes y con el gobierno de la ciudad autónoma por la afectación que esto supone para espacios de uso habitual como parques y polideportivos.
Crece la tensión en Ceuta
En estos momentos, la crisis se gestiona a través de un mando único presidido por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, en coordinación con las autoridades locales y todos los ministerios implicados. Su prioridad como mando único de la crisis es identificar a los migrantes que aún no están en los espacios habilitados para su acogida. El ministro de Política Territorial insiste en que esto es clave para dirimir si tienen derecho a asilo. Torres admite que el Gobierno no puede precisar cuántas personas quedan aún en la ciudad autónoma, más allá de los 1.410 que han sido acogidas.
Mientras tanto, en Ceuta se mantiene la tensión en las calles. Miles de ceutíes han vuelto a manifestarse este miércoles para exigir la expulsión del país de los migrantes. Decenas de personas han intentado echar de la playa de El Trampolín a los migrantes que aún quedan allí y las autoridades han tenido que intervenir para mantener el orden y evitar enfrentamientos. La movilización se ha prolongado durante la tarde y se han coreado consignas e insultos contra el Gobierno o contra los migrantes, como "invasores expulsión" o "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende". Asimismo, doce migrantes han sido detenidos esta noche después de una emboscada contra militares dentro de un coche. Les han lanzado piedras y palos y también han usado cuchillos. Los hechos han tenido lugar de madrugada, mientras los agentes hacían tareas de vigilancia en el barrio de Benzú. Aunque, según explican testigos, una cuarentena de personas atacaron el coche, finalmente los agentes han detenido a doce.