Cuando España salga del interinato, es decir, del fin del Gobierno en funciones, habrá pasado quizás un año desde los comicios del 20 de diciembre. Con la disolución de las cámaras el 3 de mayo, las nuevas elecciones serán el 26 de junio y las Cortes posiblemente se podrán formar el 19 de julio, como estimó el expresidente del Congreso, Patxi López. Así, se prevé que la formación de Gobierno se alargue hasta el otoño, en el mejor de los escenarios, mientras España vive una auténtica agonía política por la repetición electoral.
López explicaba el día que se firmó el decreto de convocatoria de elecciones que en este tiempo los partidos “han aprendido unas cuantas cosas”. El vasco ponía énfasis en la necesidad de “diálogo”, “pactos”, “acuerdos”, para la conformación del futuro Gobierno. El presidente de la cámara llamaba a los ciudadanos a no frustrarse por la repetición de elecciones y hacía un llamamiento desesperado al voto, ante la posibilidad de que haya abstención el 26-J. No son los únicos a quien la situación presente les genera fatiga.
El ambiente de cansancio para afrontar más mítines, debates, caravanas, consignas y gasto es amplio entre los partidos, incluso en los casos que esperan mejorar resultados electorales.
López pide a los ciudadanos no frustrarse por la repetición de elecciones, y les hace un llamamiento desesperado al voto
Este jueves se han emplazado a encontrarse las cuatro grandes formaciones para abordar medidas con que reducir el mailing, y el gasto general. El PSOE quiere una campaña “austera”, sin banderolas, ni vallas publicitarias, con un 30% menos de coste. Ciudadanos va más allá, y pide una reducción del 50%, a la vez que un mailing conjunto. Quedará por ver si se ponen de acuerdo los de la “vieja” política (PP, PSOE) con los “de la nueva” (Podemos, C's), que para cuestiones así todavía mantienen posicionamientos alineados.
Las papeletas de voto que los ciudadanos reciben en su casa es un tema controvertido: C's y Podemos abogan por eliminar esta práctica, y que se escojan en el colegio electoral, mientras que socialistas y populares les recuerdan que existen ciudadanos que prefieren mantener su voto en secreto, a causa de tabúes. Su electorado se encuentra en este target, y no lo dicen, pero también esconden un último temor: si el mailing es conjunto, los partidos grandes tendrán que sufragar el gasto de enviar a todos los municipios los boletos de sus rivales.
La “nueva política” tiene menos recursos, y en la campaña anterior escogieron en que localidades invertir el dinero. Enviaron mailing e hicieron publicidad allí donde podían maximizar el resultado en los comicios. Por eso no quieren reducir los debates, que “son gratis”, como dice el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ni tampoco la duración de la campaña, “que a nosotros siempre nos funciona muy bien”, esgrime el número dos de Podemos, Íñigo Errejón.
Si el mailing de PP y PSOE es conjunto, tendrán que sufragar el gasto de enviar las papeletas de Podemos y C's
“El cara a cara definitivo” o “el debate de los debates”, como se acostumbra a denominar los encuentros entre los líderes, perderán sentido para el 26-J. Cuando menos, parte de la emoción que suponen cuando se celebran una vez cada cuatro años. Fuentes socialistas indican que Sánchez asistirá sólo a los debates donde vaya Rajoy, al menos, 4 o 5, por eso no le vale que “envíen a Soraya Sáenz de Santamaría” o que el presidente no acuda a algunos de ellos, como la última vez.
El líder del PP, a su vez, declara la incomodidad ante este panorama. "No creo que haya nadie que haya participado en tantos debates como yo", ha dicho Rajoy, reconociendo que ir a debates "no es una cosa cómoda".
Los partidos no cambiarán la inercia estratégica, y según las encuestas España podría no salir del bloqueo político el 26-J
Pero también tendrá que dejar de dar pereza pactar, cómo indicaba Rivera. En la línea de las declaraciones de Patxi López, el presidente de C's expuso, en una crítica velada a Rajoy, que la estabilidad política ya no sería posible sin “diálogo”. Pero con la repetición electoral tan cerca, parece que los partidos no están dispuestos a cambiar la inercia estratégica de los últimos meses, a la vez que las encuestas ilustran que España podría no salir del bloqueo político con nuevas elecciones.
Podemos busca una mayoría que le permita llegar a superar al PSOE, el deseado sorpasso. Iglesias ha rebajado el tono este miércoles, indicando que “se equivocó cuando se refirió a la “cal viva” de los GAL”, en alusión a Felipe González. La tensión ha bajado y subido en cuestión de segundos, cuando Iglesias ha ofrecido a Sánchez la vicepresidencia de su hipotético gobierno. Podemos ya se muestra dispuesto a salir a ganar a los socialistas, con el acuerdo que gesta con IU.
En Ferraz proponen “la última campaña de tu vida”, en un intento de presentar la situación como excepcional, ahora que la abstención los podría perjudicar seriamente. El PP, a su vez, pide a los suyos que se desmarquen de hablar de pactos postelectorales con C's y que salgan a ganar por sí solos. Los de Rivera siguen siendo críticos con Rajoy, aunque vuelven a erigirse como bisagra de la gran coalición y le reprochan al PSOE que no dé el paso.
El gobierno de Mariano Rajoy seguirá en funciones hasta el otoño, y el Congreso seguirá velado por la diputación permanente
Pocas cosas han cambiado en el panorama político. Tampoco las encuestas, que según algunos sondeos siguen sin dar mayoría absoluta a ninguna formación, ni a aquellos que no se imponen vetos entre ellos. Así las cosas, el Gobierno del PP seguirá unos cuatro meses más en funciones, y las Cortes, ya disueltas, serán custodiadas por la diputación permanente, únicos diputados que ahora mantienen el sueldo. Y así, sin hacer leyes, con uno de los déficits mayores de la Unión Europea, y unos partidos que quizás, después de cuatro meses, no se ponen de acuerdo ni en los debates ni en el gasto, será que no han aprendido nada.