La CUP ha decidido mantener su abstención a la investidura de Jordi Sànchez como presidente de la Generalitat tras considerar insuficiente la nueva propuesta de acuerdo de Junts per Catalunya y Esquerra. Los cupaires aseguran que el nuevo documento no contiene "diferencias de fondo" respecto a la propuesta que los cupaires ya rechazaron el pasado 3 de marzo, y que se mantienen "carencias importantes" con respecto a la materialización de la República y al proceso constituyente.
Además, lamentan que no se respeten los tempos de la CUP y rechazan reunir de nuevo este fin de semana su Consejo Político para revisar la decisión de abstención. Los anticapitalistas, pues, mantendrán su abstención a la investidura en el pleno convocado para el lunes, en caso de que se mantenga, y no volverán a reunir de nuevo a la militancia para valorar la nueva propuesta de Govern hasta el próximo Consejo Político ordinario de la formación, programado para el próximo 17 de marzo.
La CUP considera que "la propuesta sigue teniendo carencias importantes y decisivas en el ámbito de la construcción y la materialización republicana y la concreción de un proceso constituyente". También piden más "articulación de políticas sociales y económicas orientadas a sacar privilegios a los sectores sociales que todavía mantienen".
Crítica por los tempos
En un comunicado emitido por la formación, que este viernes ha reunido en el Parlamento su Secretariado Nacional y el Grupo de Acción Parlamentaria para valorar la nueva propuesta de acuerdo, se lamenta de que JxCat y ERC no hayan tenido en cuenta los tempos de la formación para valorar el acuerdo.
En este sentido, critican que se les hiciera llegar el acuerdo "cuatro minutos antes del inicio de la Huelga General Feminista", lo que sólo les ha dejado de margen el día de hoy para reunirse y valorarlo, y consideran que la militancia "debe tener los espacios correspondientes para valorar la propuesta recibida y que estos se convocarán respetando los tempos internos de nuestra organización". Es decir, el próximo 17 de marzo, aunque el pleno de investidura esté convocado para el próximo lunes.
La abstención de la CUP deja en minoría JxCat y ERC que, si finalmente deciden mantener el pleno de investidura para este lunes -después de la decisión de Llarena-, tendrían que recurrir a una segunda sesión de investidura miércoles y la Mesa tendría que aceptar el voto delegado de los diputados Carles Puigdemont y Toni Comín para poder conseguir más votos positivos que negativos e investir a Jordi Sànchez.
Contra los "chantajes" del Supremo
Por otra parte, en el mencionado comunicado, los cupaires también condenan la decisión del Tribunal Supremo de denegar la libertad de Jordi Sànchez así como el permiso para acudir a la investidura. "El Estado español de nuevo interviene indebidamente sobre los tempos, los debates y sobre la misma soberanía del Parlament de Catalunya, cuando no tiene la legitimidad ni la autoridad para vetar candidatos a la presidencia de la Generalitat", y apuntan que primero "el Estado ya quiso impedir la candidatura de Carles Puigdemont, y ahora quiere volver a hacer lo mismo con Jordi Sánchez".
Por eso, y tras considerar que el Estado quiere impedir la investidura a base de "chantajes y condicionantes", emplazan "las fuerzas democráticas y republicanas a respetar los mandatos populares y salir adelante con los procesos políticos" del Parlament.